Durante la mañana de hoy lunes 29 de agosto, justo a las 09:00 horas, tal como se había fijado comenzó el juicio oral en contra de Vanesa Trigari T, denominada “madrastra de Molina”, quien es la única imputada por la muerte del pequeño Ángel Márquez, hecho acontecido el 26 de agosto del año 2015.
Ante los magistrados presente en la sala de audiencia y frente a los abogados querellantes, y los de su propia defensa, Vanessa Trigari Torrejón, al ser consultada por parte de la jueza presidenta Graciela Carvajal si deseaba declarar o guardar silencio, la imputada rompió su silencio y decidiendo narrar los acontecimientos de aquel día, indicando “yo no lo mate”, argumentando que el responsable de la muerte del pequeño Angel de 4 años, sería el hermano de 11 años.
En la acusación la fiscal, y según las investigación, establece que “a fines del mes de abril del año 2015, la imputada Trigari retira a Ángel desde el jardín infantil intensificando los malos tratos físicos a los que somete a la víctima, consistentes en golpes en diferentes partes del cuerpo, también ocultamiento de la víctima metiéndolo en un bolso sin darle alimentos por largos periodos de tiempo, entre otros”.

Según las diligencias, se establece, que “en una fecha no precisada entre el 12 y 14 de agosto del 2015, en el domicilio…. la acusada actuando sobre seguro, aprovechándose del estado de indefensión de Ángel Márquez Zapata, … procede a obstruir las vías respiratorias del menor, asfixiándole hasta causarle la muerte, correspondiendo la causa de muerte, según el servicio médico legal, a asfixia por sofocación atribuible a la participación de terceras personas”.
Agrega, “que luego de darle muerte mantuvo oculto el cuerpo de Ángel por varios días para posteriormente botarlo en un sitio eriazo”, donde luego fue encontrado en horas de la noche del 26 de agosto del 2015 por funcionarios policiales. Mónica Barrientos complementó afirmando que a “juicio de esta fiscalía los hechos descritos constituyen el delito de homicidio calificado, con las agravantes de alevosía y premeditación en grado de consumado”.

Trigari en su declaración realizada en sala de audiencia del tribunal curicano indico “ El día de los hechos cuando ocurrió todo, yo me despertaba todo los días veinte o diez para las siete para vestir los niños que dormían tres de ellos en una pieza para llevarlos al colegio, cuando fui a la pieza a despertar a su otro hermano, Angel no estaba en su cama, no me llamo la atención, porque el Angel tenía problemas de trastornos del sueño, porque él dormía todo el día, a veces caminaba o jugaba toda la noche, entonces le pregunte a mi otro hijo por su hermano, el cual me dice que no sabe y se sienta muy rápido sobre la cama, ahí yo le digo búscalo en el patio, mientras sigo vistiendo a los niños de la otra pieza, y cuando vuelvo a donde el a su pieza y no veo al Angel en su cama, le vuelvo a preguntar dónde está su hermano, me dice que no sabe, que no sabe, se para y sale para afuera, luego le digo que no se levante porque él estaba suspendido por tener mucha anotaciones negativas, entonces comencé yo a buscarlo, la cual salgo hacia el patio, luego al antejardín el cual a un mantenía la reja el candado, por lo cual era imposible que haya podido haber salido de la casa, cuando me devuelvo a la pieza para preguntarle nuevamente por el niño él me dice Mamá es que lo metí al bolso y lo saco altiro. Me agacho debajo de la cama para ver en que bolso estaba el Ángel, porque no era primera vez que lo hacían… los broches del bolso estaban amarrados con un cordón del bototo, así que el niño si trató de salir, no pudo salir. Y cuando abro el bolso estaba el Ángel todo mojado, tenía todo su pelo mojado…estaba con el pijama, sobre el tenía un pantalón de jeans y un cuello amarillo y un poleron… lo saco rápido del bolso, empiezo a hablarle a moverlo y no reaccionaba, lo llevo en brazo, le empiezo a sacar la ropa tiré una toalla en el suelo, lo puse arriba de la toalla y cuando vi que no me respondía empecé a hacerle reanimación dentro de lo que sé y cuando le soplé la boca a él le empieza a salir espuma de la boca… y me desesperé”. Señalo en su relato la imputada en medio de sollozos y quebramiento de voz.
Ambas partes no descartaron que el juicio pueda prolongarse por dos o tres semanas ante la cantidad de pruebas periciales y testimonios que comenzaron a ser revisados a partir de esta mañana.
