
Con una inversión que supera los 292 millones de pesos, Nuevo sur está ejecutando un intenso plan de mantenimiento proactivo de su infraestructura sanitaria, particularmente de las tuberías del alcantarillado, en la región del Maule.
Esta iniciativa, que abarca varias localidades de la región, como Curicó, Constitución, Linares, Lontué, San Clemente y Talca, equivale a la limpieza preventiva de más de 152 mil metros de tuberías de alcantarillado y busca minimizar las obstrucciones que se generan en estas redes, que son las encargadas de conducir las aguas servidas desde los hogares hasta las plantas de descontaminación.
El plan, que ya alcanza un 38% de avance, considera una limpieza planificada del alcantarillado, mediante la utilización de camiones especiales que retiran los sólidos que se encuentran en el alcantarillado, para obtener una óptima funcionalidad de éste. Asimismo, se realizan inspecciones televisivas para definir el origen de las obstrucciones y planificar las soluciones más adecuadas, ya sea de reparación o reemplazo de la tubería.
En ese sentido, la subgerente zonal de Nuevo sur, Ana María Cisternas, hizo un llamado al buen uso de esta infraestructura ya que “el alcantarillado está diseñado sólo para evacuar aguas servidas domiciliarias, y no para recibir basura o escombros, que es lo que muchas veces llega a nuestras redes. Así lo hemos detectado en estas inspecciones televisivas que estamos realizando”.
Así es como funciona el sistema de limpieza de alcantarillados tal como se muestra en la imagen.

