La atención preferente, sin diferencias y de calidad, son el sello que distingue el esfuerzo que el IPS Inclusivo realiza por responder al desafío presidencial de integrar a las personas con capacidades distintas.
Lo que sus ojos no tienen la capacidad de observar, se lo transmiten sus manos, que a través de la vida, han desarrollado la habilidad de percibir, descubrir y reflejar el mundo que su mirada no le puede ilustrar. Pero ella vuela alto, expresándose mediante el arte de pintar y los masajes terapéuticos, que aprendió a realizar desde niña y que ahora, forman parte del sustento económico de su vida.
Su voz no tiene el sonido audible a que estamos acostumbrados, pero sus manos interpretan las melodías de la vida, haciéndolo popular entre quienes lo conocen y desean aprender de él, su habilidad en lengua de señas, esa forma de expresión que está dispuesto a enseñar a quienes, silenciando sus palabras, quieren transmitir su mensaje de una forma diferente.
Son Fernanda y Alejandro, dos jóvenes maulinos, que sin conocerse entre sí, tienen en común, el haber aprendido a hacer frente a la vida, valiéndose de las riquezas que descubrieron para salvaguardar los obstáculos que han debido enfrentar por haber nacido con capacidades distintas.
Como ellos, son muchas las personas en situación de discapacidad, que a lo largo del país y en nuestra región, buscan a diario abrirse un espacio para desarrollarse plenamente y es a ellos, a quienes el IPS volcó su atención, implementando una política institucional de integración, la que bajo la denominación de IPS Inclusivo, ha venido incorporando mejoras y elementos, para facilitar su interacción con este servicio.
“Una respuesta adecuada en términos de facilitar la atención y el desplazamiento de las personas al interior de nuestros recintos, es parte de esta preocupación en la que hemos venido trabajando, para ofrecer a las personas en situación de discapacidad y adultos mayores, una atención adecuada y acorde a sus necesidades” comentó Waldo Quevedo Araya, director regional del IPS Maule.
La implementación de un sistema de video interpretación en lengua de señas, para personas con discapacidad auditiva y la edición de folletería en sistema braille que facilite la lectura a quienes han perdido o tienen disminuida su capacidad visual, forman parte de esa preocupación que menciona el director regional del IPS.
“Pero nuestra preocupación por las personas va más allá y a estas dos iniciativas, hemos sumado, pequeñas mejoras y detalles, como la habilitación de un ascensor en la Sucursal Talca o la delimitación, en nuestras salas de espera, de espacios bien definidos y señalizados para sillas de ruedas o personas en situación de discapacidad, lo que ha marcado una diferencia, que las personas valoran”, sostiene Waldo Quevedo Araya.
Agrega, que también y como parte de estas iniciativas, la institución colocó a disposición de las personas que lo requieran, sillas de rueda para facilitar su desplazamiento desde el vehículo que las transporta hasta el módulo de atención y viceversa. “Es un servicio muy significativo para muchos adultos mayores y sus familias, que acuden a realizar sus trámites y que al llegar, se encuentran con este implemento y con la cordialidad de nuestros funcionarios y funcionarias que acuden solícitos a recibirlos y a facilitarles su estadía en la Sucursal”.
“Toda esta preocupación, forma parte de ese objetivo institucional, que hemos denominado IPS Inclusivo y que no es más, que el aporte que hacemos como servicio, para responder al desafío presidencial, de avanzar hacia el objetivo de contribuir a integrar a las personas con capacidades distintas”, concluye la autoridad.
