Producto de las intensas precipitaciones, y en una manera que no se siguiera anegando sectores de la comuna, se determinó el acuerdo en horas de la madrugada de ayer domingo, abrir la desembocadura de la laguna de petrel, con el fin de liberar la gran cantidad de agua acumulada.
Pero esta situación no ha sido la única la preocupación de las autoridades locales, también se han concentrado en las intensas marejadas que han provocado diversos estragos en la zona costera de Pichiliemu.

Daños de consideración en Playa Infiernillo y la Puntilla de Pichilemu ha dejado el sistema frontal que desde el domingo afecta al litoral central con olas de hasta seis metros y ráfagas de viento que a momentos llegan a los 80 kilómetros, lo que ha provocado el asombro e inquietud por parte de los habitantes del sector, quienes han señalado que desde más de 30 años que no veían unas marejadas tan destructivas.

Las autoridades hicieron un llamado principalmente para que las personas no se acerquen al borde costero a sacar fotografías, puesto que puede existir un aumento de las marejadas y olas de gran altura, lo que podría provocar alguna emergencia.

