Tras la detención por microtráfico de Tomás Maluenda, quien según información del OS-7 de Carabineros oficiaba como “pastor evangélico”, el Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas de Chile expresó su malestar ante quien señaló ser líder de dicho credo religioso.
A través de una declaración pública, el organismo rechazó “de la forma más categoría el accionar delictual de cualquier persona que tenga, o diga tener algún cargo en la iglesia evangélica. En este sentido no somos encubridores y nuestro compromiso es con la justicia”.
Por lo anterior, llamaron al Gobierno a “extremar el cuidado en la entrega de acreditaciones de “pastor” a cualquier persona que indique dirigir una entidad religiosa, ya que, a través de esta condición, la delincuencia puede encontrar un nuevo espacio para ocultar su ilícito accionar”.
“Estimamos pertinente que el Gobierno en conjunto con las iglesias u organizaciones debidamente acreditadas y reconocidas, redefina estos criterios de tal forma de salvaguardar la seguridad pública y la imagen de las instituciones religiosas”, cerró el comunicado.
