Para el sacerdote, el acto no tiene motivación religiosa debido a que fue informado que Guzmán Cortés padece de esquizofrenia y combinado al alcohol lo llevó a tener un acto solamente delictual.
FISCALÍA
El detenido fue puesto a disposición del Tribunal de Garantía de San Javier, lugar en el que la fiscalía lo formalizó por daños y destrozos de propiedad de la Iglesia. Sin embargo, la defensa del ahora imputado en este hecho trató de desestimar los cargos atendiendo su situación psicológica.
Pese a esta solicitud, la Fiscalía ordenó la realización de peritajes psicológicos para establecer la condición mental de Guzmán Cortés. Mientras eso ocurre, el Ministerio Público solicitó la prohibición de acercarse a la iglesia y firma mensual en la Quinta Comisaría de Carabineros de San Javier, petición que fue acogida por el tribunal que ordenó la libertad del imputado.
IGLESIA
El párroco explicó que durante los próximos días se centrará en realizar una contención emocional a los feligreses que no comprenden el ataque sufrido por la iglesia. Reconoce que “hay que poner en su justa medida la situación. En ese sentido es una persona que tiene una dificultad, que entiendo no tuvo ninguna motivación anti religiosa para realizar un desmán así por lo tanto no puede ser catalogado como un sacrilegio en ese sentido, no hay una intención de dañar la fe, es un acto delictual de una persona que necesita mayor cuidado”.
El religioso reconoce que deberán tomar contacto con el Consejo de Monumentos Nacionales para realizar las reparaciones en la estructura dañada y se evalúa la necesidad de instalar reja a la gruta de la imagen destruida o a toda la plazoleta de la iglesia para mayor seguridad.
