En el contexto del Día Mundial Contra la Hepatitis, el Programa de Enfermedades Transmitidas por Sangre del Hospital de Curicó en conjunto con la carrera de Enfermería de la Universidad Católica del Maule, presentaron un stand informativo en la Plaza de Armas de la ciudad, entregando información y orientación sobre la Hepatitis y su prevención.
Se trata de una estrategia de respuesta al aumento de casos de hepatitis y VIH a nivel provincial y nacional. La Enfermera Carolina González, del Comité de Enfermedades Transmitidas por Sangre del hospital, indicó que “todos los casos se pueden prevenir y para ello es indispensable la educación e información”.
QUÉ ES LA HEPATITIS
“Hepatitis” significa inflamación del hígado. El hígado es un órgano vital que procesa los nutrientes, filtra la sangre y combate infecciones. Cuando el hígado está inflamado o dañado, su función puede verse afectada. En la mayoría de los casos, la hepatitis es provocada por un virus. En Chile, los tipos más comunes de hepatitis viral son A, B y C.
Actualmente en el mundo existen alrededor de 424 millones de personas que padecen alguna variante del virus de la hepatitis, provocando 1.4 millones de muertes por año, según datos informados por la Organización de la Salud OMS.
Es importante mencionar que la vacunación contra la Hepatitis A y B es parte del Programa Nacional de Inmunizaciones y la Hepatitis crónica por Virus Hepatitis B y la Hepatitis C cuentan con cobertura AUGE.
Los tipos de hepatitis A y E se transmiten principalmente a través del agua, mientras que los tipos B, C y D a través de la sangre y fluidos corporales. En la mayoría no se presentan síntomas, por ende se puede detectar cuando exista alguna complicación grave o se realicen exámenes de sangre. Sólo en los casos de hepatitis A y B algunas personas presentan síntomas como ictericia (coloración amarillenta en la piel), cansancio y malestar general.
CONSEJOS PARA LA PREVENCIÓN
- Conservar hábitos de higiene adecuados.
- Evitar tomar agua que no sea salubre.
- No compartir agujas.
- Cocinar bien los alimentos y comerlos mientras estén calientes.
- Evitar consumir carne y mariscos crudos.
- Lavarse las manos con agua y jabón frotándolas por lo menos durante 20 segundos, después de ir al baño, de cambiar pañales, antes de comer y preparar los alimentos.
- Lavar las frutas y verduras con agua limpia, ojalá con cepillo y un detergente suave.
