CURICÓ. Recientemente, en el marco del lanzamiento oficial de la celebración de las Fiestas Patrias, realizada en la cima del cerro Carlos Condell, concretamente, en el Mirador El Planchón, se reconoció la trayectoria del volantinero local, Eduardo Saavedra Ramírez, curicano, que abraza desde hace años este oficio, permitiendo mantener viva tan hermosa tradición.
Los primeros volantines llegaron a territorio chileno durante la colonia, de la mano principalmente de misioneros católicos, en particular de la orden Benedictina. Se dice que personajes clásicos de aquel periodo, como el gobernador Ambrosio O’Higgins, era un de los entusiastas participantes de las competencias de volantines. Este deporte se hizo tan popular que, en 1795, se dictó una orden que condenaba a seis días de prisión a aquel que provocaran daños al encumbrar volantines, luego que muchos peatones sufrieran el golpe de una teja por culpa de las piruetas de estos hermosos y traviesos pájaros de papel.
Don Eduardo, gran parte de su vida la ha dedicado a confeccionar volantines, primero en sus horas libres, con el correr del tiempo le fue brindando mas horas, le gustaba lo que hacía y además, duda alguna, también llegaban unas moneditas extras al hogar. Pero su contacto permanente con encumbradores y las salidas habituales a elevar, los llevó a formar el Club de Volantineros Curicó, del cual ha permanecido por largo tiempo entre sus directores.
Por tan noble y unificador oficio, el municipio local, liderado por su alcalde Javier Muñoz, junto al concejo municipal y el gerente de la Corporación de Deportes de la ciudad, Fabián Torres, hicieron entrega de un galvano, testimoniando el aprecio y cariño de toda una ciudad por mantener viva tan linda tradición, la que cobra mayor realce en el mes de la patria.
Don Eduardo, como se le conoce cariñosamente a éste verdadero personaje curicano, no llegó a la ceremonia con las manos vacías, sino que lo hizo con volantines, de los más diversos colores, los que regaló a los presentes.
En la oportunidad se contó con la presencia de autoridades del quehacer local como asimismo invitados especiales, teniendo como telón de fondo una maravillosa vista de la ciudad, lo que fue celebrado por todos los presentes.
