CURICO.- En la segunda sala del tribunal oral en lo penal de esta ciudad comenzó el juicio contra el sujeto que a fines del año pasado, tras romper en varias ocasiones órdenes de alejamiento, acudió al domicilio familiar, para dar muerte a su esposa, en un hecho ocurrido en la villa Santa Amalia de Lontué, en la comuna de Molina.
La sala compuesta por las magistradas Macarena Yáñez, Graciela Carvajal y Jimena Orellana comenzó a conocer los hechos ocurridos el 15 de diciembre pasado, y otros de violencia intrafamiliar, ocurridos en las semanas previas, que a la postre terminaron con la vida de Rita Fidelina Machuca Ramírez (35), a manos de su cónyuge, Juan Gallegos Ganga, de 39 años de edad.
De hecho, en noviembre la mujer, en el hospital de Molina había constatado lesiones en su rostro, producto de un eventual golpe de puño; a las semanas siguientes, el 8 de diciembre el Tribunal emitió contra Juan Gallegos a una orden de alejamiento; dos días después este individuo incumplió la medida, mientras que ella en todo este intertanto se retractó de la supuesta agresión.
En este tensó clima, caracterizado por continuos episodios de violencia intrafamiliar se llega a la madrugada del sábado 15 de diciembre, en que el sujeto, una vez más desoyendo la instrucción vigente de no acercarse, concurre hasta el domicilio familiar, ubicado en el pasaje 5 de la Villa Santa Amalia, en donde estaba Rita Machuca, y dos de sus 3 hijos.
Según los antecedentes recabados por el Ministerio Público, Gallegos Ganga con su esposa, mientras se encontraban al interior de la cocina del inmueble, se inicia una nueva y violenta discusión, la que termina cuando el sujeto asesta con un cuchillo nueve puñaladas a la mujer, especialmente en el cuello y tórax causándole la muerte, mientras él intenta suicidarse con la misma arma, no lográndolo con la llegada de carabineros.

Por todo lo anterior, el Ministerio Publico, a través de la fiscal Mónica Barrientos, durante este miércoles 25 de septiembre, en juicio acusó al individuo como autor de los delitos de lesiones menos graves, desacato, y femicidio, solicitando a las juezas que apliquen una condena de 20 años de cárcel efectiva, y no cadena perpetua, ya que el imputado posee a su favor la atenuante de irreprochable conducta anterior.
Luis Juvenal Machuca, padre de la víctima, dijo que “solo Dios puede perdonar al asesino de mi hija, yo no”, añadiendo que espera “que la justicia haga su trabajo aplicando la máxima sanción de la ley, precisando que a su juicio 20 años de cárcel “es insuficiente”.
Contó que el acusado era protagonista de continuos hechos de violencia intrafamiliar, ejemplo de ello, incluso un intento de atropello, en que su hija también resultó lesionada. Lo anterior fue corroborado por Katherine Ramírez, familiar de la víctima, quien narró que en más de alguna ocasión supo de la violencia de la que era víctima su prima, y de lo cual “los hijos tenían miedo, le tenían miedo a su padre, porque siempre fue muy violento”.
La primera prueba testimonial presentada por el Ministerio Público correspondió a la menor de 14 años, hija del matrimonio, quien narró los episodios en los que se veían envueltos sus progenitores, que terminaron con la muerte de su madre, en diciembre pasado, y hoy en juicio contra su padre, por el delito de femicidio.
Se estima que el juicio podría prolongarse hasta la próxima semana.
