CURICÓ. Una decena de internos, que estaban sometidos a prisión preventiva en la cárcel de Curicó, fueron derivados a distintos centros de cumplimiento penitenciario, de las regiones de O’Higgins, Bio-Bio y Metropolitana, luego que en el procedimiento de desencierro, el sábado pasado, protagonizaran un violento ataque a los guardias del recinto, lo que terminó con 5 gendarmes heridos.
Los hechos, que motivaron que la Dirección Regional de Gendarmería se querellara contra los agresores, se registró en la mañana del sábado, en el momento en que en distintos sectores del centro penal curicano se desarrollaba el procedimiento diario de recuento sobre la población penal, y su desencierro. Fue en esto que, en el pabellón A, de imputados, uno de estos, desafió a los guardias, acción que fue seguida por otros.
Tras lo ocurrido, el personal procedió a desalojar el pabellón y trasladarlos al patio del recinto penal, lugar donde los internos comenzaron a lanzar elementos contundentes y cortantes, dejando como resultado a 5 funcionarios con heridas de diversa gravedad, uno de los cuales debió ser atendido en el Hospital de Carabineros en Santiago, según explicó el director regional de Gendarmería, coronel Pedro Villarroel.
Sostuvo, que, si bien cerca de una treintena de internos fueron los que participaron en los desórdenes, en suma, 9 de ellos, y según las cámaras de seguridad, estuvieron directamente involucrados en el ataque a los gendarmes. Estos sujetos, se determinó fueran derivados a otros centros penales de la zona central del país, específicamente a recintos reclusorios de las regiones metropolitana, del Bio-Bio, y O’Higgins, aseguró la autoridad uniformada.
El coronel Villarroel agregó que, “fui personalmente a interponer una querella en contra de quienes resulten responsables de las agresiones provocadas por internos en contra de nuestro personal de Gendarmería, con el objetivo de protegerlos y evitar que se repitan estas situaciones de violencia en el quehacer penitenciario”, precisando que durante el procedimiento, el personal de turno, debió pedir refuerzos para así poder controlar la situación.
Por último, el oficial descartó que se tratase de un intento de motín, ya que solo fue un grupo puntual de internos que actuó de forma agresiva, el que logró ser controlado por parte del personal de turno.
