El pasado Jueves, se realizó en la Catedral de Rancagua, una reunión con la Intendenta de la Región de O´Higgins Sra. Morín Contreras, y los dirigentes de la Agrupación de los Ex Presos Políticos de Rancagua, que representan a la totalidad de manifestantes que están movilizados con y sin huelga de hambre, a lo largo de todo Chile.
El Ejecutivo, luego de conocer las condiciones de deterioro en la que se encuentran los huelguistas a nivel nacional, solicitó reiniciar el diálogo con la mesa de negociaciones, para ello pidió a la Intendenta de la Región, que reestableciera el diálogo.
La respuesta del Gobierno fue establecer una nueva mesa de diálogo la Subsecretaria del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Patricia Silva para el próximo jueves 7 de mayo en Santiago. Fecha en la cumplirán 25 días de huelga de hambre. Ante esta respuesta, los manifestantes decidieron continuar con la huelga de hambre en Rancagua y en todo Chile.
En un comunicado de prensa señalan que
“Creemos que esa propuesta de una mesa obedece al interés del Gobierno, que intenta dilatar la solución para debilitar la huelga”
Responsabilizando al gobierno por daños que sufran las personas en huelga de hambre
“Con esta actitud dilatadora, las personas creadoras de esta artimaña, la de una nueva mesa de trabajo recién después de 7 días, serían responsables del inaceptable resultado del fallecimiento de algún compañero o compañera en huelga de hambre. Ya tenemos un compañero de 62 años, Francisco Muñoz, en un grave estado de salud en el Hospital Van Buren, de Valparaíso.”
Las ciudades movilizadas han respaldado a Rancagua, como la única mesa negociadora de las reivindicaciones de los ex presos políticos. Luego de la reunión de asamblea en Rancagua determinaron que, no asistirán a la mesa de trabajo propuesta para el día 7 de mayo.
Endureciendo su postura han indicado que “Es el gobierno que tiene que venir a conversar con propuestas concretas y satisfactorias a esta mesa reconocida por ellos mismos a nivel nacional.”
“Además, hemos acordado rechazar todo control médico de la Salud Pública y entramos en un proceso de endurecimiento de nuestras posiciones, mientras no veamos verdadera voluntad de parte del Gobierno para solucionar nuestras reivindicaciones.” señalaron los movilizados
