La Fundación Chile Unido, organización de la sociedad civil con 15 años de experiencia acompañando a mujeres embarazadas en riesgo de abortar, durante la mañana de este viernes por medio de un comunicado de prensa entrego cifras y argumentos que complementan información presentada por el Sename a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados respecto a casos de menores de edad embarazadas producto de una violación.
“Es importante que las autoridades y la ciudadanía se informen no sólo sobre la cantidad de menores de edad que se embarazan producto de una violación y de cuántas piensan en el aborto, sino también en cuáles son las consecuencias de tomar esa medida y cómo un acompañamiento integral puede ayudarlas a solucionar su trauma inicial y prevenir un aborto”, manifiesta Verónica Hoffmann, Directora Ejecutiva de Fundación Chile Unido.
Verónica Hoffmann explica además, cómo a través de la experiencia acompañando a embarazadas en situación de vulnerabilidad, el aborto puede generar secuelas tanto físicas como psicológicas: “Sabemos que el aborto no es una solución porque conocemos las consecuencias dañinas que puede provocar en una joven o en una mujer, agravándole aún más su situación traumática producto de la violación: sufren angustia y sentimiento de culpa, no se atreven a salir de su casa o se sienten perdidas y desorientadas. Mientras que el acompañamiento en forma personalizada y multidisciplinaria que entrega la Fundación Chile Unido permiteresolver sus problemas particulares de vulnerabilidad, entregándole soporte psicológico o psiquiátrico para revertir el trauma de la violación, buscándole un hogar de acogida, contactándola con una institución para la adopción y ayudándola para que se reinserte en su vida familiar y social”.
En el comunicado se indica, que según cifras entregadas por la misma organización desde 1999 al 2014 en Fundación Chile Unido se han acompañado a 119 mujeres embarazadas por violación, las cuales, luego de recibir un Acompañamiento Integral en un 95,8% han decidido continuar con su embarazo, previniendo un aborto y la gran mayoría asumiendo también su maternidad, ya que sólo el 18,49% entregó a su hijo(a) en adopción.
María Victoria Reyes, Directora de Asistencia de Fundación Chile Unido agrega que todo embarazo imprevisto genera una situación de desconcierto en la joven o en la mujer y se agudiza en el caso de una violación, mientras que el acompañamiento le permite recobrar su libertad para decidir lo mejor para su vida: “es importante generar instancias que permitan a la persona agredida salir de ese estado de angustia y parálisis inicial, acogiendo, acompañando e informando, luego, cuando ya está más en calma, poder preguntarle qué es lo que quiere realmente abortar; si quiere abortar a su hijo o abortar el miedo de enfrentar a sus cercanos porque piensa que no le van a creer o la angustia de sentir una crítica social, entre otros. Nuestra experiencia evidencia que el problema no es el hijo, sino que es el entorno y las circunstancias de adversidad que en ese momento debe enfrentar lo que le hace pensar en abortar.”
