Han trascurrido poco más de siete meses desde que el carabinero Luis Lemún fue herido con perdigones en su cara, dejándolo con graves heridas en su rostro y en su cuerpo, esto durante unos enfrentamientos en la comuna de Cañete en la octava región.
Debido a la gravedad de sus heridas el uniformado fue trasladado hasta el Hospital de Carabineros donde finalmente se confirmó que el efectivo policial perdió el 95% de su visión, lo cual sólo puede percibir débiles siluetas y luces, ante irremediable situación el hombre fue ingresado a la fundación educacional para ciegos Santa Lucía, ubicada en la Cisterna en la Región Metropolitana, adonde asiste entre lunes y jueves y donde está aprendiendo a desplazarse con bastón y a aprender braille.
Junto con esto, la Institución le compró un computador con los programas adecuados a su nueva condición y se gestiona la adquisición de una máquina especial para la escritura de ciegos.
