Luego de una emotiva eucaristía fúnebre realizada en la iglesia nuestra señora del tránsito de Molina a eso de las 9 de la mañana, hasta donde llego toda una comunidad que quiso estar presente en despedir los restos mortales del pequeño Ángel Márquez, quien fuera brutalmente asesinado.
Un templo repleto de personas, que incluso apostados afuera quisieron estar presente en la misa de despedía, la que conto con presencias de autoridades religiosas, comunales y provinciales, además de una multitud que llego hasta el corazón de molina, como lo es la plaza de armas.
Una vez finalizada la eucaristía, el cuerpo del menor por petición de su familia, fueron trasladarlo hasta la ciudad de Rancagua, lo que en su trayecto fueron escoltados por personal de tenencia carretera de carabineros y por motoqueros, quienes quisieron brindarle su último homenaje, una vez en la capital de O’Higgins, se realizo una nueva liturgia, y posterior a esta se llevaron efecto los funerales en el cementerio de esta ciudad donde finalmente descansaran.
En el campo santo nuevamente una gran multitud de asistentes repleto las instalaciones para despedir los restos del niño, quienes con aplausos y ojos llorosos una voz quebrantada solicitaron a viva voz, justica para el pequeño ángel.
