Cada 28 de julio se celebra en Chile el Día Nacional del Campesino, ocasión en la que se conmemora la promulgación de la Ley de Reforma Agraria en 1967, uno de los hitos más importantes en la historia de las familias que trabajan y viven en el campo.
La Reforma Agraria, promulgada bajo el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, buscaba mejorar las condiciones de producción y la calidad de vida del campesino chilenos a través de la redistribución de propiedades agrícolas más extensas del país, que estaban en pocas manos, para entregárselas a una mayor cantidad de propietarios.
El lema “La tierra para el que la trabaja” permitió, hasta cierto punto, generar las condiciones para el auge frutícola que Chile experimentó desde mediados de la década de 1970.
Esta modificación en la estructura tradicional del trabajo de la tierra produjo también importantes cambios en la cultura campesina, muchos de ellos sin estudiarse en profundidad.
Ese mismo día, el 28 de julio de 1967, los campesinos chilenos lo asumieron como su Día Nacional, lo que se oficializó por ley recién en 1972, siendo feriado legal hasta su derogación en 1981.
Pero como la tradición es más fuerte, hasta hoy todavía se celebra en todo Chile el Día Nacional del Campesino casa 28 de julio.

