Cuando han pasado varios meses de la trágica muerte que encontrara el pequeño Ángel Márquez de tan solo cuatro años de edad a manos de su madrastra Vanessa Trigari, actualmente imputada por el asesinato del menor.
La detenida que permanece en custodia en la cárcel de Cauquenes, en prisión preventiva, se negó a que se le practicara pericias psicológicas, guardando silencio, no acatando a la diligencia ordenada por la fiscalía, quien lleva la investigación para esclarecer el caso.
La mujer fue trasladada desde la Cárcel de Cauquenes hasta el Servicio médico Legal de Talca, donde un profesional llevaría a cabo los exámenes, pero ella permaneció en silencio, lo que ocasionó además que las otras dos sesiones programadas quedaran “sin efecto”, según consigna Diario El Centro.
Trigari se habría sometido a pericias psicológicas mandatadas por su propia defensa, lo que según ellos es suficiente para acreditar o descartar alguna anomalía psicológica.
