Los hechos se registraron la tarde del Viernes, cerca de las 18:00 horas una insólita y violenta situación vivió una joven universitaria (23) , cuando llegó con sus tíos a la estación de servicios Petrobras, ubicada en Avenida Velásquez en Arica.
Ella-la joven- junto a unos tíos llegaron a la estación de servicios. En el lugar, luego de estacionar el vehículo, su tío se bajó al cajero automático. Ella y su tía se quedaron en el auto. Al rato se empiezan a escuchar bocinazos que venían de un vehículo que estaba detrás de ellos, presumiendo que era alguien que se quería estacionar. Los bocinazos llamaron la atención de la gente que a esa hora se encontraba en el lugar.
El hombre alterado, acercó más el vehículo donde estaban las mujeres que esperaban al conductor, y al ver esta reacción, la joven denunciante prefirió avisarle a su tío directamente la situación. Al regresar, el agresor encendió su auto de nuevo y lo arrojó encima de la mujer, amenazándola con atropellarla. La joven entro rápido al vehículo y tomo su celular. El hombre seguía tocando la bocina en presencia de la gente que transitaba por el lugar
Finalmente, el hombre en su desesperación por querer estacionar en el mismo lugar donde estaba el auto de la denunciante -teniendo otro espacio disponible para hacerlo- se acercó donde estaban las mujeres y comenzó a propinar combos, agresiones que llegaron en los brazos y piernas, tras cubrirse la cara y la cabeza, alegando que no quisieron mover el vehículo para poder estacionarse.
“No nos dimos cuenta cuando apareció el tipo a mi izquierda y me quita el celular, como tirándomelo. Como pude, se lo quité gracias a la ayuda de mi tía. Ahí el tipo me empezó a pegar combos, me quería pegar en la cara, me tapé la cara y mi tía se metió para que el tipo no me siguiera pegando. El reclamaba, porque no quisieron sacar el auto. Este hombre me siguió pegando, pero como me cubrí la cara, los golpes me llegaron en los brazos y en la piernas. Quedé con moretones … como mi tía le afirmaba las manos, para que no me siguiera pegando, los golpes también le llegaron a mi tía” señaló la joven
La multitud se hizo presente, y el hombre al darse cuenta de la cantidad de testigos, volvió a su vehículo.
La víctima bajó llorando del auto y el tío al regresar se percata de la situación, que avalaron también los mismos transeúntes que presenciaron el ataque, quienes a su vez, golpeaban la camioneta 4×4 en la que se refugió el hombre, quien resultó ser un sacerdote identificado como Mario Maldonado, de 46 años, de la Parroquia Sagrado Corazón en Arica.
Carabineros
Carabineros llegó al lugar e hicieron bajar a Maldonado de su auto, llevándolo inmediatamente a la Primera Comisaría, en tanto la joven agredida, fue escoltada hacia el hospital local, donde se le constató lesiones, las que fueron de carácter leve, manifestando moretones en brazos y piernas, quien esa misma noche quedó en libertad.
A pesar de todo lo vivido y tal vez querer olvidar este episodio y dar vuelta la página, esta joven anuncia que agotará todas las instancias para que se haga justicia, pues el hecho quedó en nada y su agresor no fue sancionado ni formalizado “Independiente que esta persona sea una autoridad o de la iglesia, tiene que ser tratado como cualquier delincuente, porque un maltrato a una mujer se debe denunciar. Decidí no quedarme callada, aunque yo no lo hice público, ni llamé al diario, ni informé lo que me había pasado. Agradezco a la gente que estuvo en ese momento y que pudo parar a este hombre, que me siguiera pegando. Claramente voy a querellarme y a seguir haciendo pública esta situación para que este hombre no siga dentro de la iglesia, porque considero que esta persona es una amenaza para niños y para personas más débiles, porque para predicar sobre le amor de Dios hay que actuar con el ejemplo” sentenció la joven.
Por parte del Obispado, el Monseñor Moisés Atisha, hizo suspensión de las actividades al sacerdote responsable.
Apoyo del Sernam
La directora regional del Servicio Nacional de la Mujer, Jacqueline Castillo Roblero, condenó la violencia que vivió la joven por parte del sacerdote, ya que como Sernam “trabajamos en visibilizar las distintas formas de violencia contra las mujeres, las que además repudiamos, independiente de quien las ejerza”.
La autoridad además confirmó que ya tomaron contacto con la joven agredida y que la abogada encargada de femicidios y delitos de violencia extrema del Sernam acompañará este lunes a la mujer a la Fiscalía para realizar las gestiones correspondientes.
Asimismo, la directora dijo no entender ni compartir el tratamiento que se le entregó a las informaciones publicadas en los medios de comunicación locales, en los que se habló de una “supuesta agresión contra una mujer”, siendo que el agresor fue detenido por Carabineros, existió una denuncia en su contra, la mujer constató lesiones por la agresión, hubo testigos del hecho e incluso la misma Iglesia informó de la suspensión del ministerio sacerdotal del religioso, señalando haber tomado conocimiento de los lamentables hechos vividos por la mujer comprometiéndose de igual forma a tomar contacto con la víctima para expresar su solidaridad, ofrecer apoyo, y pedirle perdón por el daño causado.
La directora resaltó que el lenguaje construye realidades, “y en eso todos y todas tenemos responsabilidad”, por lo que hizo un llamado a denunciar todo tipo de violencia contra las mujeres.
Mientras la víctima anuncia acciones legales, el sacerdote fue suspendido de sus funciones por decisión del Obispo de Arica quien repudió el hecho. En tanto, en la causa, Maldonado no fue formalizado, quedando apercibido al articulo 26 y en libertad.
