Durante la madrugada de este lunes en el Hogar San Juan de Dios, falleció Fernando Karadima, de quien por el momento se desconocen las causas de su deceso.
Según consigna Radio Bío-Bío, Karadima de 90 años, hace unas semanas sufría problemas cardíacos, por lo que concurrió hasta la urgencia del Hospital Clínico de la Universidad Católica, donde no pudo ser internado de inmediato ante la alta ocupación de camas por la covid-19.
El hombre fue expulsado del sacerdocio por el Papa Francisco, una “decisión excepcional” que tomó el Vaticano por los abusos de menores cometidos por el religioso.
La Santa Sede, en 2011, declaró a Fernando Karadima culpable de abusos, sexuales y psicológicos reiterados, cuando era párroco en una iglesia de Santiago.
Fue sentenciado a una vida de penitencia y oración, y se le prohibió tener contacto con antiguos feligreses o realizar cualquier acto eclesiástico de forma pública.
Conocido como el “cura de la élite”, Karadima, además de formar a numerosos religiosos, entre ellos cinco obispos, fue confesor y consejero de personalidades públicas. Una red que le hizo sentirse seguro e impune por décadas.
En el libro “Los secretos del imperio de Karadima”, los periodistas Gustavo Villarrubia, Juan Andrés Guzmán y Mónica González, cuentan cómo dos obispos chilenos viajaron hasta Roma, antes de conocerse la condena del Vaticano, para reunirse con Angelo Sodano, uno de los hombres más poderosos de la curia, e impedir que fuese declarado culpable.
La justicia chilena investigó a Karadima pero, como las acusaciones en su contra se remontaban a los años 80 y la primera mitad de los 90, determinó que lo delitos habían prescrito, pese a dar por válidos los testimonios de las víctimas.
Cabe señalar que el proceso civil en contra de Karadima estaba en curso, por los los delitos de pedofilia y efebofilia, así como también de abusos sexuales y psicológicos.
