Una millonaria inversión para la primera escuela técnico- agrícola de la comuna que se convierte en una ventana de oportunidades para los jóvenes de la comuna.
En su primer año de funcionamiento, el anhelado proyecto Anexo Politécnico Curicó, ubicado en el sector rural de la Quebrada de Cordillerilla sector Los Niches, ha cumplido satisfactoriamente las expectativas que se habían planteado las autoridades, ya que el propósito principal es brindar nuevas oportunidades a muchos jóvenes del sector, que no contaban con un establecimiento que reuniera las características necesarias para estudiar algo acorde a sus requerimientos, hoy este ambicioso proyecto ha abierto una nueva ventana y una ilusión a los alumnos, quienes desean formarse como futuros profesionales del área agropecuaria.
Este proyecto tiene como objetivo promover trabajadores altamente calificados para el mercado agrícola de la zona, el que cuenta con educación técnico profesional dual, con convenios con destacadas empresas de la Región.
Sobre su implementación se destaca, el laboratorio de ciencias, laboratorio móvil de tablets, notebooks en comodato, buzos, casacas institucionales y transporte para los estudiantes que provienen de diferentes sectores y puedan trasladarse en los minibuses facilitados por el departamento de educación, como una forma de apoyar a las familias que con mucho esfuerzo luchan por la educación de sus hijos.
Para Jorge Basualto quien dirige el nuevo Anexo Politécnico Curicó, este es un proyecto que se convierte en una gran oportunidad para cientos de jóvenes; “ha sido un arduo trabajo pero con resultados muy positivos, invitamos a toda la gente del sector a que tengan a sus hijos acá, donde la especialidad de agropecuaria va a ser la base de este gran proyecto”, recalcó.
En tanto la coordinadora de la especialidad agropecuaria del establecimiento, la ingeniera agrícola, Sonia Rojas Villalobos, se refirió a los adelantos que se han podido evidenciar en el anexo, ya que se han plantado árboles frutales, donde antes solo existían pinos, ahora se cuenta con el primer invernadero, recientemente se cosechó cilantro y algunas frutillas. Agregó que en lo más próximo se desarrollará la primera siembra en el terreno, para crecer en el tiempo, adelantó que tienen otros objetivos propuestos, que es el contar con un huerto frutal para que los alumnos puedan trabajar y aprender de la misma tierra.
“Los niños están felices, la mayoría siente esas ganas de estar todo el tiempo afuera, ellos están con todos los deseos de sacar árboles y piedras, porque tenemos un terreno muy pedregoso, hemos movido las piedras en carretilla y a mano, ha sido bastante trabajo y nada se habría conseguido, si ellos no hubieran tenido el ánimo y la voluntad de querer hacerlo”, comentó la profesional que encabeza este anhelado proyecto.
Finalmente la ingeniero agrícola, manifestó que tienen un montón de proyectos en mente e ideas nuevas, que se pueden hacer y cosas que a los niños también les nace hacerlas, “recordar que son el motor de este proyecto, y no podemos olvidar, que este proyecto es para ellos, nosotros somos quienes los vamos a apoyar a llevar esta iniciativa adelante y así lo están sintiendo y se nota esa necesidad de aportar al colegio, y eso es muy bueno”, concluyó.
