Durante la jornada de ayer, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el tercer trámite del proyecto de ley que establece que todo vehículo motorizado nuevo que se comercialice en el país “deberá entregarse con sus placas patentes únicas (PPU) instaladas”. Esto como una obligación por parte de los comercializadores.
La conducción de vehículos sin PPU será una infracción gravísima y no grave, como ocurre actualmente. Quienes incumplan la norma se exponen a multas de 10 a 50 UTM ($619.500 a $3.100.000 app.), tanto para usuarios como para comercializadores.
El proyecto, que quedó listo para ser promulgado a ley, fue aprobado de manera unánime en la Cámara. Este establece una excepción: los vehículos pesados que no pueden ser transportados en camiones, quienes tendrán un permiso especial.

