El “self injury” o “autoflagelación” fenómeno que surgió en Estados Unidos e Inglaterra, donde incluso hay unidades clínicas especializadas para tratar los casos de adolescentes que liberan sus angustias emocionales cortándose los brazos, los muslos o el abdomen con cuchillos, tijeras o cortantes e involucra un acto compulsivo de personas con alguna inestabilidad emocional para liberar dolor, enojo, ansiedad, presión o simplemente para llamar la atención.
Por lo general, el cuadro comienza cerca de los 13 años cuando las jóvenes tienen dificultades para expresar sus emociones. “Lo preocupante de todo esto es que las niñas, en esta edad, se contagian rápidamente y esta conducta se está masificando” explicó la psicóloga de la Universidad Diego Portales, Pilar Sordo para al diario, La Segunda.
La especialista informó que hay múltiples razones que llevan a este comportamiento,
“El mensaje que reciben es que deben ser fuertes, no dejarse pasar a llevar, ser independientes, autosuficientes y exitosas. Eso quiere decir reprimir sus emociones, ser agresivas, tomar la iniciativa, no mostrarse vulnerables y hasta no llorar porque, sino, las van a tratar como minas histéricas y eso no se lo pueden permitir”, sostiene la psicóloga.
Por eso, “hoy las niñitas adolescentes tienen cero tolerancia a la frustración, toman más que los hombres, fuman más que los hombres, están más agresivas que los hombres y son más arriesgadas”, concluyó Sordo.
El doctor Andrés Morales, psiquiatra infanto-juvenil de la Universidad Católica, agregó que normalmente las heridas que se provocan las jóvenes son superficiales, pero suficientes para que sangren fluidamente. “los adolescentes dicen que son actos que los centran y los ayudan a canalizar la angustia; es una forma de sentirse vivos”.
La Fundación Camelot, en Gran Bretaña, realizó la primera encuesta nacional sobre autoflagelación, que reveló que 1 de cada 10 jóvenes se lastima. Por otro lado, una línea telefónica de ayuda adolescente, Childline, de ese mismo país registró que en los últimos dos años hubo un aumento de llamadas de un 65 por ciento. Consigno Infobae.com
La psicóloga Sordo advirtió que el problema de fondo no son los cortes, “sino que las niñas no están hablando, no están expresando nada. No se sienten vistas ni siquiera por su familia y la única forma que tienen de sacar sus emociones es a través de este sistema autodestructivo”.
El psicólogo Andrés Morales, psiquiatra infanto-juvenil de la Universidad Católica, agregó que los padres no deben desesperarse ante esto. “Es entendible que los papás se alteren porque aparece de inmediato la imagen del suicidio. Evidentemente no es una conducta normal, pero es una moda y la mejor forma de abordarlo es acercarse a la joven, ayudándola a que se conecte con sus sentimientos más dolorosos y dándole permiso para sentir las inseguridades que son normales a esa edad”.
