Con la participación de los nueve cuerpos de bomberos de la provincia de Curicó, se efectuo el tradicional desfile que homenaejeo a los caballeros del fuego, actividad que este año como anfitrión le correspondio a la comuna de Hualañe.
Mas de 300 voluntarios entre hombres y mujeres desfilaron frente a las autoridades comunales y nacionales, qué fue encabezado por el gobernador (S) de la provincia Juan Valenzuela K, el secretario nacional de bomberos de chile Raúl Bustos, alcaldes de las 9 comunas participantes, superintendentes y el publico Hualañesino que llegaron hasta el corazón de la comuna.
En la oportunidad el alcalde de Hualañe Claudio Pucher Lizama destaco esta actividad, agradeciendo a quienes se hicieron presente en esta actividad ” Para nosotros es un orgullo tener en nuestra comuna el aniversario 164 de bomberos de chile, la labor que hace bomberos día a día abnegadamente, con un espíritu de servicio publico, sacrificio compromiso con ellos por sus familia, que ayudan a as personas sin importsr de donde quien sea”.
Por su parte el alcalde y voluntario de Sagrada Familia Martín Arriagada no estuvo al margen de brindarle palabras a sus camaradas bomberiles el cual realizo un llamado a seguir apoyando a esta institución “Sabemos que nos falta mucho por dar y entregar, sabemos que estamos preparados para atender las emergencias lo digo así por que también soy bombero entonces aparte de ser una ceremonia exquisita, donde la gente también comienza a tomar conciencia de quienes son los cuerpos de bomberos, así que sumamente contento y bueno felicidades a nuestros compañeros y a toda la gente bomberil, no tan solo a nivel provincial y regional si no que también a todos los cofrades nacionales.
En esta ceremonia el cuerpo de bomberos Hualañesino invito a sus camaradas de Curepto a participar en este importante reconocimiento a los caballeros del fuego y que los vecinos de la provincia asistieron para aplaudir y brindar el apoyo a sus bomberos.
Historia de los bomberos de Chile.
Hacia la medianoche del 15 de diciembre de 1850, en una cigarrería de la calle Cruz de Reyes en Valparaíso estalló un incendio que se propagó rápidamente a las casas colindantes. Los propios vecinos trataron de contener el fuego y el propio Intendente de la época, almirante Manuel Blanco encalada, participó en las tareas de salvamento, mientras el fuego arrasaba bodegas, casas y rancheríos. La ayuda de las bombas y la tripulación de dos barcos de guerra, uno francés y otros ingleses, se sumaron a los esfuerzos de los moradores y del cuerpo de cívicos, especie de conscripción de la época. El siniestro logró ser sofocado al día siguiente, no obstante en la noche cuando los combatientes se habían retirado, el fuego reapareció, repitiéndose el trabajo de la noche anterior.
Al día siguiente del siniestro el Diario El Mercurio informa de la “necesidad de organizar de antemano el trabajo de los incendios”, llamado que encontró eco en un grupo de connotados vecinos que se reunieron el 19 de diciembre en la sala de la Intendencia, presidida por Santiago Melo (subrogante del intendente Manuel Blanco Encalada), donde los vecinos asistentes decidieron crear una comisión organizadora que propusiera medidas para combatir los incendios. Esta comisión, tuvo la función primera de solicitar los fondos necesarios a las autoridades, además de tomar algunas medidas preventivas para evitar los incendios, como lo era la limpieza de chimeneas y una mayor vigilancia policial.
Posteriormente se incorporaron otros vecinos a las comisiones de organización y financiamiento; una estaba a cargo de formar definitivamente la organización de los bomberos voluntarios. La otra a cargo del financiamiento y adquisición del material necesario para la creación de las primeras compañías.
Con el eficiente trabajo de los vecinos que conformaron las distintas comisiones, más el decidido apoyo de las autoridades locales, se convoca a una asamblea general:
“Bomba de incendio: la comisión nombrada para organizar los Cuerpos Independientes de Bomberos, suplican a todos los que se han suscrito en algunas de las listas, como a los que sin estar suscritos, desean formar parte en la formación de los Cuerpos, se reúnan el miércoles próximo 30 de abril a las ocho de la noche en el teatro de La Victoria. Las listas se hallan en las casas de los comisionados Juan Brown, Eduardo Mickle, Otto Ude y Guillermo Miuller”.
Así rezaba el aviso publicado en el diario El Mercurio de Valparaíso, para convocar a la comunidad a la formación del que sería el Primer Cuerpo de Bomberos de Chile, que comenzó a operar oficialmente el 30 de Junio de ese año con cuatro compañías.
Pasaba el tiempo y otras localidades emulaban la iniciativa de la ciudad puerto, es así como entre 1851 y 1899, surgieron 38 Cuerpos de Bomberos, los cuales se financiaban gracias a su prestigio ante la comunidad y a la solvencia económica de sus miembros, lo que les permitía adquirir modernos equipos. Entre 1930 y 1970, surgen 177 nuevos Cuerpos, pero estos ya no cuentan con la rica aristocracia del siglo XIX, sino que con hombres que provienen de la naciente clase media, lo que dificulta su financiamiento con la contribución de sus propios miembros y comienzan a depender, cada vez más, de los eventuales aportes externos.
Y es asi que ante la ley 14.866 del 27 de Junio de 1962 se aprobo y ratifica el dia nacional que segun se detalla;
INSTITUYE EL 30 DE JUNIO DE CADA AÑO COMO “EL DIA
DEL BOMBERO” Y ORDENA ACTOS
CIVICOS CONMEMORATIVOS, EN
LOS ESTABLECIMIENTOS EDUCACIONALES DEL PAIS.
Por cuanto el Congreso Nacional ha dado su
aprobación al siguiente
PROYECTO DE LEY:
“Artículo 1° Institúye
se la fecha del 30 de junio como “El Día del Bombero” destinado a conmemorar la fundación del Primer Cuerpo de Bomberos Voluntarios, organizado en Valparaíso el 30 de junio de 1851.
Artículo 2° Las Escuelas Públicas y Particulares y los demás establecimientos de enseñanza del país organizarán, el último sábado del mes citado, actos cívicos conmemorativos”. Y por cuanto he tenido a bien aprobarlo y sancionarlo; por tanto, promúlguese y llévese a efecto como ley de la República.
Santiago, veintisiete de junio de mil novecientos
sesenta y dos.- JORGE ALESSANDRI RODRIGUEZ.- Patricio Barros.
