SAN FERNANDO. Cuando servir es una vocación, se nota; es lo que una vez más, han demostrado los funcionarios de Carabineros, esta vez de la Tenencia de Carreteras Colchagua, quienes, cuando realizaban su patrullaje por la Ruta I-90, que une San Fernando con Pichilemu, encontraron en medio de la calzada una mascota canina, mal herida, casi moribunda, arrollada, seguramente, por un conductor irresponsable, que como es natural, aunque no corresponde, se dio a la fuga.
De inmediato adoptaron el procedimiento de rigor, advirtiendo a los conductores que hacían ese trayecto, del riesgo existente en la vía con la consiguiente reducción de velocidad y la detención posteriormente pues, al permanecer el animal en medio de la pista podía transformarse en causa de accidente cuando los conductores intentaran evadir el “obstáculo” y utilizar el otro carril.
A primera vista el canino estaba ya sin vida, absolutamente inmóvil, pero cuando el funcionario se le acercó, pensando en retíralo y dejarlo algo más allá de la berma, para normalizar la circulación vehicular sin riesgos, el pequeño cuadrúpedo abrió sus ojitos, movió levemente su cola e intentó ponerse de pie lo que le resultó imposible.
Carabineros reaccionó de inmediato, se trataba de una vida. Entonces se detuvo el transito para proceder a sacar al malherido perro del lugar, desde el medio de la ruta. Un par de conductores que se transitaban por dicho lugar, producto de las visibles heridas del perro, cooperaron a los funcionarios de Carabineros para dejarlo en un lugar más seguro. Luego, los mismos policías trasladaron a la mascota a una veterinaria de San Fernando, donde le prestaron los auxilios que se requerían, lo que ha permitido que esta figura lograra sobrevivir y ahora se esté recuperando tras haberse ganado la simpatía, no solo del personal policial, también la de los veterinarios.
