Pese a la llegada de grandes cadenas multinacionales, se mantiene vigente y en el corazón de todos los curicanos.
Con un encuentro de camaradería efectuado ayer sábado en el Estadio Español, propietarios y personal de la histórica Casa Franco, celebraron los 111 años de existencia de esta tradicional firma comercial, ubicada en Camilo Henríquez con Peña, la más antigua en manos de una sola familia.
Sus actuales socios son Ángel Domper, Pedro Ceresuela, Milagro Ceresuela, María Verónica Ceresuela, Pedro Puertas, Joaquín Puertas y María Isabel Puertas. Como gerente general, participa Pilar Sanhueza y como gerente de operaciones, Nelson Munita, quienes dirigen un selecto y eficiente personal, que sirve día a día a la comunidad curicana.
Casa Franco, sigue siendo la empresa comercial más antigua de la ciudad, donde aún existe la atención personalizada y en la que aún perdura el espíritu emprendedor de sus creadores y familiares, quienes han sido todo un ejemplo de audacia, tenacidad y visión de futuro.
HISTORIA
Sus fundadores, los hermanos José y Joaquín Franco, llegaron en 1905 procedentes de la provincia de Huesca en la región autónoma de Aragón en España.
Los hermanos Franco, viajaron muy jóvenes a Chile para probar fortuna en este país del que se hablaba muy bien en España por la oportunidad que ofrecía a la gente emprendedora y visionaria como eran ellos y donde podían forjarse un buen futuro. Estos hermanos hicieron mucho más que eso, ya que colaboraron fuertemente con el desarrollo de la tierra que los recibió y en especial del barrio donde se establecieron.
Conocedores que la zona central y en especial Curicó, donde inmigrantes españoles se estaban desarrollando con buenos resultados y grandes esfuerzos en las áreas del comercio y la agricultura, los hermanos Franco decidieron a iniciar aquí su proyecto laboral. Primeramente lo hicieron trabajando desde los puestos más humildes en actividades comerciales detallistas para luego de conocer el rubro y reunir un pequeño capital montar un pequeño negocio que comienza a funcionar en agosto de 1907.
Los hermanos Franco, luego de consolidar su negocio en calle Camilo Henríquez, viajan a España para traer a sus familiares más cercanos para que compartan el sueño que estaban forjando. El primero en aceptar el desafío fue Jesús Pons Franco para luego seguir Sebastián y Ramón Franco y Pedro, Antonio, Francisco y Jesús Ceresuela Pons. Luego siguieron José Puertas y otros visionarios españoles que se proyectaron en tierra curicana a la que entregaron su dedicación y trabajo.
GRAN INCENDIO
Entre los acontecimientos tristes que esta casa comercial debió enfrentar fue el gran incendio que se produjo en noviembre de 1949 en sus bodegas y que provocó tremendas explosiones a causa de la dinamita que allí se guardaba y que pertenecía a la empresa que construía el camino hacia El Planchón. El espectáculo fue dantesco dado que allí también se guardaban fuegos artificiales y barriles de aceite los que reventaban en el aire y que enrojecieron el cielo según lo comentaron testigos de gran parte de la ciudad.
Luego de la desgracia vino la tremenda odisea de la reconstrucción lo que pudo concretarse al año siguiente (1950). Don Pedro Ceresuela, quien estuvo por muchos años a cargo de esta empresa, contaba, que esa noche se salvó de milagro al poder escapar de las llamas.
Hoy Casa Franco está enfrentando los nuevos desafíos que presenta la era moderna, pero donde han sabido salir adelante con el beneplácito y fidelidad de su numerosa clientela.
