Luego del escándalo mediático provocado por la dirigente del colectivo de mujeres Elsa Labraña, quién públicamente increpó al alcalde de Curicó Javier Muñoz tratándolo de ladrón y corrupto, en la fiesta de la vendimia 2016, fue interpuesta una querella en su contra por injurias y resultó condenada en un juicio simplificado. Junto a su defensa, el abogado Victor Bahamondez, recurrió de nulidad a este dictamen en primera instancia y la corte de apelaciones de Talca, rechazó el recurso.
Como se recordará en el pasado Festival de la Vendimia, Labraña fue protagonista de una serie de insulto a las autoridades. El alcalde Javier Muñoz interpuso una querella por injurias, ya que públicamente fue tratado de “corrupto” y “ladrón”.
La querella terminó en un juicio simplificado realizado en el Tribunal de Garantía de Curicó y se determinó condenar culpable a Elsa Labraña, como autora del delito de injurias graves.
Sin embargo la defensa de Labraña, el abogado Victor Bahamondez, perdió el recurso de nulidad interpuesto ante la Corte de Apelaciones de Talca, tribunal que determinó mantener la condena ordenada por el tribunal de garantía curicano el 29 de noviembre de 2016.
El abogado Bahamondez interpuso el recurso de nulidad en contra de la sentencia definitiva dictada por el Juzgado de Garantía, a través de la cual su defendida fue condenada a 41 días de prisión menor en su grado mínimo, suspensión de cargos u oficios públicos durante ese tiempo y una multa de una unidad tributaria mensual.
En el fallo la Corte de Apelaciones señala entre otros fundamentos, que el recurso de nulidad no da cumplimiento a la exigencia que debe contener en su parte petitoria, por lo que debe ser desestimado. A su vez, el fallo señala que si bien la Constitución Política reconoce la libertad de opinión, quien la ejerce debe responder en conformidad a la ley por los delitos y abusos que se cometan. También señala el fallo que este delito de injurias, es una conducta capaz de lesionar el honor de otra persona, utilizando cualquier medio para ello.
“Esta sentencia de la Corte nos marca un camino, que las expresiones deben realizarse en un clima de respeto entre las personas. Nosotros podemos debatir y tener diferencias de opiniones, pero el buen trato debe ser restablecido en nuestra ciudad, por el bien de la convivencia y de las generaciones futuras”, aseguró el alcalde Javier Muñoz.
