TALCA. Detectives de la Brigada de Robos (Biro) de la ciudad capital regional, a solicitud del Ministerio Público, concurrieron hasta los estacionamientos de un supermercado del sector sur de la ciudad, donde se encontraba un vehículo que había sido robado, a su propietario, por tres sujetos, momentos antes, mediante la intimidación y violencia. De acuerdo a los antecedentes con que contaba la policía, los malandras, más allá de robarle lo agredieron, provocándole distintas heridas en su rostro, según constaba en denuncia formulada por la víctima, ante Carabineros, en la cual, también se denunciaba el robo de más de 1 millón de pesos.
Con estas referencias los detectives se abocan a efectuar las primeras diligencias, que les permita iniciar la investigación para determinar la efectividad del delito. Basados en la denuncia acuden al lugar donde se produjo el atraco para realizar entrevistas a posibles testigos y recoger los medios probatorios, tendientes a establecer los hechos e identificar a los responsables.
Poco o nada fue lo que pudieron conseguir, pero faltaba un detalle sumamente importante, como lo es, saber como llegó ese vehículo a los estacionamientos del supermercado, quien lo guiaba, características del conductor, entre otros detalles y eso se podía conseguir mediante la revisión de cámaras de televigilancia existentes en el sector. Allí, sin mucho dudar, dada la alta fidelidad de los equipos de visualización a distancia, observaron que un sujeto con particulares características bajó del móvil sustraído y rápidamente abandonó el lugar, los estacionamientos del supermercado. Con las imágenes en la retina, los policías acuden ahora a entrevistarse con la víctima del robo. Al estar frente a ella, los agentes de la Biro-Talca, establecen por morfología, vestimentas y otros detalles, que eran casi idénticos, y eso, por no decir que era la misma persona que había aparcado el auto.
Con la evidencia recopilada, los oficiales entrevistan al denunciante, respecto a la dinámica de los hechos, evidenciándose incoherencias en su relato, lo que sumado a lo observado en las cámaras de seguridad, se logró acreditar que esta persona se encontraba denunciando un hecho falso, antecedentes que fueron reconocidos por éste, determinándose finalmente que nunca existió el robo del vehículo, ni del dinero; y que las heridas de su rostro se las había auto inferido, por lo cual fue detenido en el mismo lugar por el delito flagrante de denuncia calumniosa. El ahora imputado justificó su actuar, con el fin de evitar el pago de una deuda y por su deficiente situación económica.
Por lo antes expuesto, se informó al Ministerio Público, disponiéndose la libertad del imputado, quedando a la espera de la citación por parte del fiscal.
