La mucormicosis enfermedad conocida como “hongo negro”, fue confirmada ayer viernes y afecta a un paciente que se encuentra internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital del Tórax, región Metropolitana.
Según las palabras del ministro Paris, “la enfermedad, puede aparecer como complicación de un periodo largo de intubación”, como en los pacientes más graves por coronavirus”
Se trata de una infección rara y potencialmente mortal, que actualmente se presenta mayoritariamente en personas con coronavirus, o aquellos que se han recuperado recientemente de la enfermedad.
Aunque la enfermedad no es nueva, el primer caso de “Hongo Negro” asociado al coronavirus fue detectado en la India y luego en Uruguay. A nivel mundial son cada vez más los casos notificados de pacientes con COVID-19 que luego de pasar varios días conectados a ventilación mecánica también son afectados por mucormicosis pulmonar, infección poco frecuente pero que agrava la condición de quien la padece, la cual es causada por distintos tipos de mohos del orden mucorales, entre los cuales figura especialmente los Rhizopus u “hongos negros”.
El moho mucor es un hongo habitual que se encuentra en el suelo, las plantas, el estiércol y las frutas en descomposición. La enfermedad cuando ataca a los seres humanos afecta las fosas nasales, el cerebro y los pulmones y puede ser potencialmente mortal en personas diabéticas o gravemente inmunodeprimidas, como pacientes con cáncer o personas con VIH / Sida.
Según un artículo publicado por el sitio web de la BBC, el Dr. Akshay Nair, un cirujano oftalmológico con sede en Mumbai, India, reportó muchos casos de mucormicosis, y en algunos casos, ha debido extirpar el ojo del paciente, una de las primeras zonas que se infecta.
Entre los síntomas que padecen estos pacientes, suele estar la congestión y sangrado nasal; hinchazón y dolor en el ojo; párpados caídos; y borrosa y finalmente, pérdida de visión. Incluso se pueden generar manchas negras de piel alrededor de la nariz.
Especialistas indican que pese a las dificultades que genera la infección su prevención resulta bastante sencilla: asegurarse que los pacientes con coronavirus, tanto en el tratamiento como después de la recuperación, se les administre una dosis correcta de esteroides y por un plazo adecuado. Otra opción sería una inyección intravenosa antifúngica que debe administrarse todos los días durante un máximo de ocho semanas.
