Tras sostener una serie de reuniones con diferentes representantes de las Fuerzas del Orden y Seguridad, y de los distintos poderes del Estado, el Presidente de la República anunció una serie de medidas para abordar la contingencia en materia de seguridad pública.
Una de las medidas que solicito fue que se implemente a la brevedad un plan de fortalecimiento de seguridad para los funcionarios de Orden y Seguridad además de mejorar los protocolos con los que se actúan.
Junto con ello se instruyó que se adelante la implementación del Plan Calle Sin Violencia, que ha sido diseñado por el Ministerio del Interior con los máximos niveles de coordinación entre ambas policías.
Expertos han señalado que el Plan Calle Sin Violencia, se presenta como una propuesta concreta y efectiva, que va a contemplar recursos destinados fundamentalmente a fortalecer la capacidad operativa e investigativa de las policías y fiscalías no sólo para prevenir el crimen, sino para sancionarlo eficazmente, incluyendo la aplicación de reformas legales cuando corresponda en materia de protección de policías, el fortalecimiento de las competencias de Gendarmería de Chile, la creación del delito de extorsión y el endurecimiento de penas para el delito de secuestro.
El Diputado Hugo Rey en razón a lo propuesto en el plan calle sin violencia indicó que, “Vengo en solicitar al Excelentísimo señor Presidente de la República Gabriel Boric Font, incluir a la comuna de Curicó al “Plan calle sin violencia” con el objetivo de reforzar la protección a la policía con equipamiento y material más seguro, en materia de persecución penal, permitir la focalización de la persecución para poder esclarecer delitos del alta connotación social”
De acuerdo con la subsecretaría del Interior hasta el momento son 46 comunas las incluidas en el plan, de las cuales 22 están en la Región Metropolitana, 4 en la Región de Valparaíso, 3 en la Región de Coquimbo, 3 en la Región del Biobío, 2 en la Región de Tarapacá, 2 en la Región de Antofagasta y solo las capitales regionales en 1o regiones: Arica y Parinacota, Atacama, O’Higgins, Maule, Ñuble, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes.
El plan de seguridad contempla tres líneas de acción. La primera, busca tener una persecución penal efectiva, el cual tiene como objetivo esclarecer los homicidios y delitos asociados a ellos.
Para ello, se creará un grupo de primera respuesta de homicidios, (Unidad especializada de Crimen Organizado y DIVEST) que estará compuesto por fiscales, analistas, abogados/as asistentes, analistas URAVIT y personas apoyo administrativo.
Esta línea que comenzará en la región Metropolitana, contempla que, la Policía de Investigaciones (PDI) dispondrá de un grupo de investigación especializado dedicado a esta labor, conformado por funcionarios/as altamente entrenados y especializados en investigaciones criminales, con experiencia en el área y en delitos violentos.
En la segunda línea de acción, Carabineros realizará un patrullaje policial para prevenir la ocurrencia de homicidios y delitos violentos, a su vez de visibilizar mayor presencia policial en sectores con alta ocurrencia de delitos.
Este patrullaje implicará un aumento de la presencia de la policía militarizada en sectores altamente conflictivos para disminuir la percepción de inseguridad e impunidad, priorizando sectores y horarios con mayor probabilidad de ocurrencia de homicidios, disparos, amenazas de muerte y drogas en las comunas a intervenir.
Finalmente, se realizará una “fiscalización de infracciones e incivilidades”, es decir, se supervisarán las armas para asegurar la tenencia responsable de aquellas legalmente inscritas y sacar de circulación las armas ilegales e irregulares.
