Nació en un pequeño pueblo de Bélgica, Zoersel, en 1948, el hermano Guido Gossens, arribó a nuestro país después del Golpe Militar a “participar en esa Iglesia comprometida con la suerte de los más postergados”.
En 1976 fue ordenado Diácono por el entonces Obispo de Talca, Monseñor Carlos González Cruchaga, tras lo cual vino toda una vida entregada a la labor en la pastoral penitenciaria.
Actualmente, a diario se le ve por las principales calles de la ciudad de Talca, a bordo de su frágil bicicleta para misionar.
En una emotiva ceremonia el hermano Guido Gossens, fue distinguido por el Gobierno Regional por su desinteresado apoyo con las personas más necesitadas.
El religioso agradeció el gesto que tuvo el Gobierno Regional “para uno siempre es sorprendente, porque uno sabe que hay personas que han contribuido a la Región, quizás por obras más significativas que lo que está realizando uno, pero es un incentivo para un trabajo que hago en el mundo carcelario por el respeto hacia esas personas y trabajar más en la reinserción”, comentó.
Con su acostumbrada humildad, retribuyó el cariño de la audiencia que refleja en él, el amor de Cristo hacia el más sufriente.
Para el consejero regional Daniel Flores “el hermano Guido es un ejemplo de cómo debemos amar al prójimo, ya que a través del encontramos al Señor. Muy contento por este reconocimiento. Es una persona que se lo merece y la comunidad regional le retribuye con esta distinción todo lo que ha hecho por las personas más necesitadas y, en especial, por quienes están privados de libertad”, dijo.
El hermano Guido Gossens ejercio su Ministerio en la Parroquia San Sebastián, ubicada en Población Carlos Trupp de la capital regional.
