En el marco de la ceremonia de despedida del bombero mártir de Linares, Robinson Altamirano, de la Segunda Compañía, el alcalde de esta ciudad, Mario Meza, realizó anuncios en favor del recuerdo y figura de este voluntario y también para su familia, atendida la pérdida del jefe de hogar en estas trágicas circunstancias.
“Robinson vivió su vida con pasión allegado a una institución con hombres y mujeres de honor, con la palabra empeñada de servir a Chile, a su comunidad y dar la vida si fuese necesario. A un mes de haber juramentado dar la vida, acude a un llamado. La calidad de mártir la tiene por el coraje y el valor de discernir si es la vida propia o de los demás. El valor es estar consciente que responder a ese llamado era quizás perder la vida”, dijo Mario Meza.
El jefe comunal destacó que “le doy las gracias a Bomberos de Chile, de Linares, a la Segunda Compañía, a Carabineros, a la PDI, al Gobierno, porque todos hicieron posible cumplir la palabra empeñada. Le juramos a la familai que se iban a agotar todos los medios por encontrar a Robinson. La familia de Robinson, no habiendo nacido en esta ciudad, entregó la vida por uno de los nuestros y eso lo hace más linarense que muchos de los que estamos acá”.
“El legado de Robinson trasciende a su familia. Quedará en la eternidad que Robinson Altamirano entregó la vida por uno de los nuestros. En el Concejo Municipal vamos a proponer no solo que una calle o avenida lleve su nombre, sino que sea nombrado ciudadano benemérito ilustre de carácter póstumo. Y también queremos colaborar con su familia, con sus hijos, con su pareja, para que ingrese a la institución municipal. Y cada año recordemos al mártir”, subrayó el jefe comunal.

