A quién no le ha pasado que, al querer probar algo nuevo como tocar instrumentos musicales, echarse para atrás debido a la edad termina siendo la primera opción. ¿Por qué existe este pensamiento? Porque muchas veces se cree que “si no empezamos desde niños ya es muy tarde”. Pero lo cierto, es que esto es un error.
En esta nota se revisará por qué nunca es tarde para aprender a tocar instrumentos musicales. De hecho, si la música es nuestra pasión, estamos en la nota correcta. No dejemos de leer e inspirarnos, ya que existen miles de razones de por qué todos ya tienen suficientes capacidades para abocarte al instrumento deseado.

Por qué aprender a tocar un instrumento
Una vez que dejamos de lado las dudas innecesarias y recordamos que la música es magia y que tocar un instrumento musical es puro placer, independiente de la edad que tengamos, llegamos a 6 puntos claves que nos recuerdan todo lo que ganamos con tocar música. ¡Descúbrelos!
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Es divertido
Independiente de que no estemos teloneando a AC/DC, tocar música es algo entretenido y que puede quitar la presión de inmediato. Lo importante es recordar que es para aprender algo nuevo y por el sólo placer de ello, lo que hará al proceso algo realmente divertido y el desafío más agradable que nos podemos imaginar.

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Es social
Con o sin pandemia, los momentos en que nos encontramos un poco más solitarios son muchos. Aquí, aprender a tocar música o un nuevo instrumento musical llegan como un amigo inesperado que nos ayudará a llenar cientos de horas de soledad.
Además, lo tentador de juntarse a “tocar” algo con los amigos sólo porque sí, creando juntos y vibrando con la música juntos, es una conexión impagable. Exactamente es así, no hay que pagar porque un amigo practique con su instrumento musical al lado. Es una espontaneidad hermosa y gratuita.
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Es bueno para tu cerebro
Dicen que o usamos la cabeza o empezaremos con problemas a la memoria y, bueno, nada ejercita nuestra materia gris como aprender a coordinar el cerebro y el cuerpo mientras tocamos música. En otras palabras, tocar un instrumento musical es el equivalente cerebral de un entrenamiento de cuerpo completo.
A diferencia de otras actividades de entrenamiento cerebral como el ajedrez y el sudoku, tocar un instrumento recluta casi todas las partes del cerebro, incluidas las regiones que procesan la visión, el sonido, el movimiento y la memoria.
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También es bueno para tus dedos
Si bien muchos hemos escuchado que en algunos casos es necesario dejar la música debido a problemas físicos, también es algo que puede funcionar al revés. Y es que tocar un instrumento musical puede evitar la rigidez y la artritis.

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Es un calmante para el estrés
Han notado que el estrés de la vida moderna no parece desaparecer, ni aunque estemos envejeciendo? La buena noticia es que cuando estamos tocando música todo eso desaparece. Tocar nos lleva a vivir el momento, y el mundo exterior tiene que esperar su turno para llamar nuestra atención. La música aleja la ansiedad y nos brinda el tiempo para nosotros que es tan importante.
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Es un viaje de autodescubrimiento
La verdad es que independiente de la edad o el momento en la vida en que comenzamos a tocar un instrumento musical, esto no será solo un viaje musical, sino que harto más que eso.
Se trata de un viaje de autodescubrimiento que revelará cosas sobre ti que quizás nunca hayamos considerado, todo gracias a la atención que ponemos hacia adentro y cómo reaccionamos a cómo el cuerpo responde a la música. Será un proceso, en cualquier caso, interesante.
