
“Están viviendo en condiciones paupérrimas”, denunció el presidente de la Asociación de Funcionarios Penitenciarios.
Producto de las malas condiciones laborales, un grupo de gendarmes decidió tomarse el reciento penitenciario de menores de Talca a través de una paro pacífico.
Así lo dio a conocer el presidente de la Asociación de Funcionarios Penitenciarios, Edgardo Farías, quien realizó una denuncia con respecto a las condiciones en las cuales se trabaja en los centros de cumplimiento de Talca, Cauquenes y Linares.
En la instancia se reclama por los lugares donde el personal pernocta, ya que no contarían con duchas y existirían filtraciones en los baños. A ello se sumaría los problemas con la alimentación que reciben, ya que se habría cambiado la minuta por parte de la nutricionista a cargo de las raciones.
“La alimentación y la entrega de rancho que se envía desde el CET abierto no da ha basto para todo el personal que cumple funciones en este penal”, señaló Farías, indicando además que trabajadores a cargo de la distribución y bodega renunciaron a sus cargos producto de problemas con la minuta que se entrega, sumado a las relaciones que me mantienen con la nutricionista del lugar.
Ante la medida de paro, anunciaron que no dejarán ingresar funcionarios ni personal civil.
Según indicó Farías, ya se habría comunicado con el director regional de Gendarmería para dar a conocer las malas condiciones donde viven, por tanto se estaría barajando el tema con autoridades para buscar una solución.
