Un inédito episodio se vivió este lunes en el Juzgado de Garantía de San Bernardo cuando un imputado encañonó a un juez y lo utilizó como un verdadero escudo humano para escapar del lugar, para lograr su propósito lo obligó a bajar por las escaleras. Al día después el juez presentó una licencia médica.
El magistrado, Sergio Henríquez, en conversación con El Mercurio sostuvo que “A la salida de ese tribunal había un peldaño en la puerta, y yo aproveché la oportunidad. Hice como que me tropezaba, me solté y me tiré al suelo (…) Y ya en el suelo, puse mis manos detrás de la cabeza. Después sentí un disparo”.
Por otra parte, indicó que no recuerda si se paró sólo del suelo, o si alguien lo levantó. Al ser consultado como bajó las escaleras comentó que“Me llevaba tomado de aquí, responde, indicando la punta de su hombro derecho y tomando la tela que cubría ese hombro”.
El condenado, Leonardo Azagra, cuenta con un largo prontuario a sus 25 años de edad, donde mató a una joven a quien intentó abusar.
