El presidente de la Confederación Nacional de la Salud Municipal (CONFUSAM), Esteban Maturana, planteó que los 277 médicos extranjeros que deben dejar la salud pública tras reprobar el Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina (Eunacom), no se pueden ir ya que la situación agravaría aún más la crisis existente. Además, agrega esto dejaría a algunas comunas sin capacidad asistencial.
Las declaraciones las entregó a La Tercera antes de reunirse la tarde de este jueves con la subsecretaria de Redes Asistenciales, Gisela Alarcón. “No se pueden ir. Se tiene que arreglar una fórmula para que puedan seguir trabajando”, aseveró.
En el caso de la comuna de Longaví, de los siete doctores que tenía el centro asistencial todos son extranjeros y reprobaron el examen.
Finalmente, Maturana planteó que la llegada de nuevos médicos no es la solución puesto que estos son profesionales recién egresados, “trabajarían en la zona durante dos años y volverían a especializarse, siendo solo una solución parche que no ataca el problema de fondo”.
