Si bien aún falta un mes para comenzar la época de verano, es un hecho que se adelantó la temporada de incendios forestales. Este inicio anticipado se ha caracterizado por un aumento en la cantidad de los siniestros en la provincia de Curicó, junto al incremento en el número de hectáreas, en comparación con igual fecha del año pasado.
Esta materia fue la central abordada ayer por la “Mesa Incendios forestales” encabezada por el gobierno provincial, la Corporación Nacional Forestal (CONAF), y compuesta por las unidades de emergencia de cada municipio de la provincia junto a otros organismos, todos los cuales concordaron en que la comunidad debe asumir un rol protagónico en acciones preventivas.
El director regional de CONAF, Marcelo Mena indicó que las cifras correspondientes a la temporada anterior (2018-2019) no fueron positivas, y por el contrario “no rendimos un buen examen, nos quemamos más, tuvimos más incendiosforestales en cuanto a números y más superficiequemada, y ahora, al día de hoy, estamos peor que el año pasado”.
“Por lo tanto estamos haciendo el llamado a toda la ciudadanía a que nos tiene que ayudar, porque esta es una tarea de todos”, dijo la autoridad del organismo forestal, precisando que la comunidad puede ayudar en prevención, “en tomar más conciencia, en realizar un trabajo mancomunado, evitar en los posible los incendios, o alertar cuando estos se han iniciado.
Ello fue complementado por el Gobernador provincial de Curicó, Roberto González, quien destacó la activación de esta mesa, frente a un panorama preocupante: “Este año (hasta ayer) llevamos 36 incendios forestales, uno de ellos aun combate, y en suma ya llevamos en todos ellos más de 240 hectáreas consumidas, más que el año anterior en esta fecha”, afirmó.
Sostuvo que a este escenario se podría sumar “que las temperaturas serían mayores, e uno o dos grados, lo que traduciría en más incendios o de mayor intensidad, y por ello esta mesa de trabajo a la que queremos seguir involucrando a más actores, especialmente en el tema de la prevención”.
Sobre esto último, el encargado de emergencia de Sagrada Familia, Luciano Moraga, precisó que la comunidad puede ser parte de este trabajo, por ejemplo “en la limpieza o adecuación de las zonas de interface (intermedias entre sectores habitados y sectores con peligro de incendio), o nos puede ayudar a visibilizar los puntos críticos sobre los cuales trabajar, antes de los siniestros, o en última instancia, en el combate”, acotó.
