Una demanda civil en contra del Arzobispado de Santiago, y de su congregación, fue presentada por una joven monja de las Hermanas Clarisas Capuchinas, la que denuncia no haber recibido ayuda luego de ser violada, en el año 2012.
La hermana Francisca. contó en un reportaje exhibido en noticiero 24 Horas de TVN, que durante el año 2012 se realizaron trabajos al interior del monasterio de la Santísima Trinidad -ubicado en la calle Carmen 876 de Santiago- y que la madre superiora, la designo como la encargada de la alimentación de las personas.
La denunciante continua su relato indicando que en una oportunidad se sintió delicada de salud, y que uno de los trabajadores identificado como Hernán Ríos Valdivia, se ofreció para acompañarla a su habitación, situación que el hombre a provecho para violarla, consultada la joven monja del porque no denuncio en su oportunidad el hecho, esta señalo “por miedo, por vergüenza, porque hay una vergüenza que lo invade y que no deja a uno expresarse”,
La joven agrego que en su congregación la culparon del hecho y la trataron de ladrona. “Me dijeron que yo era la culpable, más encima me calumniaron de robo, que yo lo hice a propósito. Mis hermanas fueron muy crueles conmigo”, aseguró,
La denunciante señalo además que fue presionada para que firmara su salida de la congregación y de la Iglesia Católica pese a que estaba embarazada producto del ultraje. pero que ella no aceptó firmar los documentos.
Debido a esto La hermana Francisca interpuso una demanda civil en contra del arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, ya que a juicio de la religiosa el superior eclesiástico supo del ultraje y que este no hizo nada al respecto, además con esta acción busca que la Iglesia Católica, reconozca que ella es inocente.
La hermana Francisca después de dar a luz, se contactó con la Fundación San José donde dio en adopción a su bebé, y que posteriormente durante el año 2015 denunció el hecho a las autoridades, lo que derivó en que su agresor fuera detenido, enjuiciado y condenado por el delito de violación a cinco años de presidio menor, pero en régimen de libertad vigilada intensiva.
