Durante la tarde de este viernes la comunidad de Sagrada Familia se volcó a las calles, para despedir entre aplausos, y mucho dolor a las víctimas que dejó el fatal accidente de dos minibuses, registrado el miércoles recién pasado en la ruta K-16.
Luego de una misa fúnebre realizada en el salón parroquial de la comuna, celebrada por Horacio Valenzuela Abarca obispo de la diócesis de Talca, en la que estuvieron presentes Familiares, amigos, autoridades comunales, representativos del Instituto Santa Marta de Curico, del colegio de Sagrada Familia, Instituto Profesional La Araucana y una comunidad golpeada y conmocionada por la tragedia, los que acompañaron por las calles hasta llegar al campo santo para despedir los restos de Macarena Andrea Ramírez Suarez y de su pequeño hijo de diez años Javier Gustavo González Ramírez.
Posteriormente se realizaron los funerales del chofer de la línea Expreso Javier Zúñiga Saavedra y de Lilian del Pilar Mejías Contreras, cuyos cuerpos después de la misa fúnebre en el salón parroquial, fueron acompañados por sus familiares y amigos, quienes dieron el ultimo adios en el cementerio parroquial de la misma Comuna
