En horas de la mañana de un cabo segundo de carabineros de dotación de la Tercera Comisaria de Pichilemu, el cual realizaba trabajos de estafeta de la institución, llegó hasta el terminal de buses de esta ciudad con la finalidad de abordar un bus que lo llevaría hasta Rancagua para hacer entrega de una custodia de drogas que había ordenado el ministerio público para el ministerio de Salud para su destrucción.
Ante esta situación dicha correspondencia era trasladaba en un bolso, junto a documentación y dos libros, fue en ese momento que al llegar al lugar el cabo de carabineros cuya identidad se mantiene en reserva se habría sentado en un escaño del terminal dejando a su lado el bolso, esto llevo a que se habría quedado dormido y en cosa de minutos al reaccionar se percató que le habían sustraído el bolso con la custodia de la droga.
Debido a la gravedad de los hechos, el hasta ahora uniformado, procedió dar aviso de inmediato a la unidad policial de Pichilemu donde de se constituyó varias unidades de Carabineros para verificar la situación, allí se percataron que el cabo se encontraba con fuerte olor a alcohol, lo que luego se habría establecido que durante la noche presuntamente habría estado ingiriendo alcohol en algún lugar, lo que lo llevo a quedarse dormido mientras esperaba un bus en el terminal de buses de Pichilemu.
Tras esta grave situación Carabineros realizo encargos a todas las unidades policiales del país, logrando ubicarlo en el terminal de buses San Borja en la Capital el cual se encontraba sin la droga sellada, solo con los dos libros con documentos judiciales.
Si bien desde la prefectura de Colchagua no se han referido a esta grave situación, transcendido han señalado que se habría iniciado una investigación sumaria para determinar la responsabilidad del Carabinero y sus colegas de armas, especialmente el de guardia el cual no se había percatado del estado del Carabinero que ejercía las labores de estafeta.
