“Quiero mi Barrio”. El principal objetivo es que sea la propia comunidad la que haga el relato, rescatando la memoria del lugar y aportando así a la historia de la comuna.
Un valioso aporte a la memoria está haciendo el programa “Quiero mi Barrio” de la comuna en el Sector Surponiente IV, Nueva Prosperidad.
Se trata de la publicación de un libro que resume la historia del barrio contada por la propia comunidad.
Dicho libro es una iniciativa del Ministerio de Vivienda y Urbanismo del Maule, canalizado a través del mencionado programa, que se desarrolla en conjunto con la Municipalidad.
APORTE
En 1985, después del terremoto de ese año, campamentos como “José Soler” fueron trasladados a los terrenos que hoy se conocen como Prosperidad y que en aquel tiempo no eran más que una extensión territorial sin uso.
Allí se dieron los primeros suspiros de lo que más tarde se llamaría Prosperidad USA. Tomó ese nombre por un aporte que hizo ese país para la construcción de mediaguas.
Poco a poco las familias de escasos recursos instaladas, salieron adelante gracias a su esfuerzo y ayudados por las autoridades, a través de programas de subsidio habitacional.
HITOS
En los últimos años ha sido clave lo realizado, desde 2015 principalmente, por el programa “Quiero mi Barrio”, presencia que se ha traducido en avances como iluminación, refugios peatonales, pavimento y este año, la instalación de nuevas áreas verdes.
Hitos como la llegada del alcantarillado, el programa antes mencionado, la Feria de las Pulgas, la Fundación de las Familias, entre otras instancias, ha significado para los vecinos una oportunidad de seguir creciendo.
EJEMPLO
Quien ha seguido de cerca el crecimiento de Prosperidad y el avance del sector ha sido el alcalde Javier Muñoz.
La primera autoridad comunal ha participado en el lugar permanentemente de reuniones, también de las “mateadas”, donde se comparte entre vecinos y ha gestionado parte importante de los avances allí realizados.
“El Sector Prosperidad tiene varias características. Muchos a lo mejor estigmatizan al barrio, pero quienes tenemos la suerte de conocerlo, sabemos que es gente de mucho esfuerzo, de trabajo, gente que le ha puesto muchísimo empeño en sacar adelante a sus hijos, a sus nietos, en algunos casos hasta los bisnietos. Es gente de mucho compromiso, muy sencilla; gente que uno tiene que valorar en esa dimensión y por otro lado, siento que son un ejemplo para muchos otros sectores de Curicó”, indica el alcalde.
COMO VOLVER A LA UNIVERSIDAD
La oficina de “Quiero mi Barrio” está instalada en medio del sector. Por ello, se ha transformado en un punto de encuentro de los vecinos.
Allí se desempeña el equipo de profesionales a través del cual se materializa la labor de “Quiero mi Barrio” en Curicó.
La encargada del programa en el sector es Carolina Ramírez, quien señala que trabajar en este lugar ha sido para ella una instancia de crecimiento.
“Para mí ha sido como ir a la universidad de nuevo. Siempre lo digo, porque aquí no solo se ve el trabajo en terreno, sino que además desde el diseño, desde la idea misma, hasta concretarla es un proceso súper largo en que uno va adquiriendo experiencia. Asimismo, trabajamos con la política pública misma, y trabajar en esta metodología que tiene el programa, completamente participativa y donde los vecinos toman las decisiones, eso hace que me guste mucho esa manera de hacer las cosas”, dice la profesional.
NO DEJARSE VENCER
A quien se le encargó la tarea de escribir este libro es al periodista Juan Pablo Jiménez, quien lleva meses recolectando información al respecto.
“Ha sido un trabajo hermoso, de mucho contacto con la gente. A medida que escribo voy conociendo experiencias de trabajo, de salir adelante, de no dejarse vencer. Ésta es la historia de un barrio, pero también la historia de muchas vidas”, confiesa el periodista.
El libro, que será acompañado de un documental, será lanzado se espera en el verano venidero.
