Un año de funcionamiento. Creada por la gestión del alcalde Javier Muñoz, fue la primera de la región e inspiró a otros municipios a que acogieran de la misma manera a los inmigrantes, una realidad más fuerte de lo que imaginamos.
En este lugar aparte de sonrisas, hay miradas tímidas y abrazos, niños que busca cobijo y personas agradecidas. Porque debe ser difícil estar lejos de casa y tener que depender de las normativas del país donde te encuentras, vivir hacinados y no encontrar trabajo.
Por eso, la Oficina de Asuntos Migratorios, la primera creada en la región hace ya un año, por la administración del alcalde Javier Muñoz, es como un hogar donde, entre otras cosas, reciben orientación para saber cómo desenvolverse en trámites y la vida diaria.
DISPOSICIÓN
La Oficina de Asuntos Migratorios de la Municipalidad de Curicó, entre otras funciones la misión de insertar y apoyar a los inmigrantes de la comunidad, orientándolos en trámites legales por ejemplo.
También se les ayuda en regularización de documentos, derivándolos también a educación, salud, capacitaciones. Es decir, acompañarlos para que se inserten en la comunidad.
No obstante, lo principal es el cariño que aquí se les entrega, la mano cálida y la plena disposición al servicio.
ROL SOCIAL
El alcalde Javier Muñoz manifiesta su satisfacción por los pasos que se han dado a través de esta instancia, donde el principal norte es acoger a los extranjeros que vienen en busca de nuevos rumbos, a veces, lejos de sus familias.
“La Oficina de Asuntos Migratorios cumple un rol social, de integración, acompañamiento y no pretende ser una oficina asistencialista, sino que una oficina que incorpore adecuadamente a nuestro mundo, que adapte a los inmigrantes, que los adapte a cada una de las temáticas que deben desarrollar. Por ello creo que ha sido tremendamente importante lo que le hemos brindado a muchos inmigrantes, particularmente a aquellos que no tienen el habla del español, para poder incorporarlos a nuestra sociedad, para poder acogerlos de buena manera y que se integren como corresponde”, destaca la autoridad.
“CARIÑOSOS”
Rosena Blancius se siente muy agradecida de la oficina. Con su esposo, Lesort Desormes, tienen una hija nacida en nuestro país. Él trabaja en capacitaciones en la OMIL.
“Yo soy Rosena y llegué a Chile en 2017 y he estado en la oficina de inmigrantes para hacer papel definitivo y ahora me tratan muy bien, muy cariñosos”, señala sonriendo con satisfacción.
“ME HAN GUIADO”
Fredy Altuve y Livette Mendoza son un matrimonio venezolano. Él lleva 9 meses en Chile y su esposa, mes y medio. “La receptividad de los chilenos es excelente”, dice Fredy.
“Con respecto a la oficina, qué te puedo decir… Me han guiado con respecto a trabajos, ayuda laboral o con empresas (…) Me han informado, me han puesto al tanto de las circunstancias a nivel laboral porque a eso es lo que uno viene, a trabajar”, afirma Fredy con gratitud.
RESPONSABILIDAD HUMANA
El equipo de la Oficina de Asuntos Migratorios está formado por María José Hernández, encargada; Elena Maureira, Melissa Escalante y el haitiano Jhon Brenord.
Son apoyados por los estudiantes de trabajo social de la Universidad Católica del Maule, Noelia Vargas, Luis Antonio Garrido, Marcelo Benavente y Matías Altamirano.
María José recibe con una sonrisa. Dice que le encanta inmortalizar en fotografías momentos como compartir con niños extranjeros. Señala que la oficina ha realizado una labor muy importante de abrir las puertas a los inmigrantes.
Marcelo Benavente señala sobre su experiencia, “creo que desde el punto de vista profesional es una enorme responsabilidad humana, sentimental si se pudiera decir porque uno se da cuenta de las grandes necesidades con que vienen y a veces no han sido muy acogidos por algunas personas y entonces a uno le surge esa responsabilidad ética de querer ayudarlos”.
VALIENTES
“Para mí llegar a esta oficina fue un desafío gigante, pero también una tremenda oportunidad. Creo que todo lo que he aprendido todos los días de la gente que llega acá, no tiene precio… te enseñan… son principalmente venezolanos y haitianos. La fuerza que tienen de atreverse, lo valiente de atreverse a llegar acá y venir con un sueño y te das cuenta que lo están cumpliendo, yo creo que esa es la satisfacción no solo mía, sino de todo el equipo de la oficina”, dice María José.
“Además, la gente agradece que exista un municipio que se esté haciendo cargo de una problemática actual, porque no todas las ciudades tienen una oficina como ésta”, concluye.
