Funcionarios policiales de la quinta comisaria de San Javier, celebraron el día mundial del árbol en la Villa San Enrique, quienes reiteraron la importancia de proteger las superficies arboladas del planeta.
Los vecinos de la Villa San Enrique, en conjunto a los uniformados se unieron para celebrar el Día Mundial del Árbol y refrendar un compromiso compartido por incrementar la cantidad de áreas verdes y superficie arbolada.
Durante la actividad se destacó la necesidad de emprender la reforestación de comunidades urbanas y rurales ante el déficit de áreas verdes per cápita, pues la recomendación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) es de 10 metros cuadrados de área arbolada por cada habitante y en La Laguna apenas se superan los 1.2 metros cuadrados, por lo que se deben plantar cuando menos 400 mil árboles para generar el adecuado equilibrio ambiental.

Los árboles en los bosques
Los bosques son mucho más que madera. Más de 1.600 millones de personas en los países más pobres del mundo sobreviven por los alimentos, los materiales, el agua o las medicinas que consiguen gracias a ellos.
Los bosques son el hogar del 80% de la biodiversidad mundial de plantas y animales y, por ello, su destrucción pone en peligro la supervivencia de muchas especies. La deforestación de bosques tropicales produce la pérdida de una gran cantidad de especies.
Los árboles son uno de los principales sumideros de carbono, al absorber el dióxido de carbono (CO2) y fijarlo en forma de biomasa.

Según estimaciones de la FAO, cada año desaparecen más de 13 millones de hectáreas de bosques en todo el mundo por diversas causas, todas ellas provocadas por los seres humanos como la sobreexplotación y la tala ilegal, la conversión a tierras agrícolas y ganaderas, la recolección insostenible de la madera, la gestión inadecuada de la tierra, la creación de asentamientos humanos, las explotaciones mineras y petrolíferas, la construcción de embalses y carreteras, las especies invasoras, los incendios forestales, los cultivos para agro-combustibles, la fragmentación de los ecosistemas o la contaminación atmosférica.
