Este lunes los trabajadores de la recolección de los residuos domiciliarios de Curicó, se sumaron a la movilización nacional de los gremios de los recolectores de basura, quienes protagonizaron una marcha por la plaza de armas de la ciudad, con la finalidad de reclamar las mejoras laborales que fueron prometidas durante la pandemia.
El vocero de la Federación Nacional de Recolectores, Armando Soto, deploró que en medio de la crisis sanitaria por el Covid “siempre se habló que éramos de primera línea, pero solamente se comentó y nunca hubo un gesto en relación con el trabajo que nosotros realizamos”.
“Lo que más nos importa son los proyectos de ley que se encuentran en el Parlamento, que se puedan hacer realidad lo antes posible para tener una respuesta positiva. De lo contrario, tendremos que seguir movilizándonos y cada vez puede ser peor”, advirtió.
En ese marco, el dirigente Miguel Sánchez denunció que “las asociaciones chilenas del municipio realizaron un lobby impresionante para que el proyecto que nos beneficia y, de cierta manera, regula el sistema, no pueda materializarse”.
“Esto es debido a que los municipios están defendiendo su autonomía, pero esto sigue permitiendo que se vulneren los derechos que afectan a nuestras condiciones que tenemos hoy”, fustigó.
“EL MOMENTO DE DAR JUSTICIA”
Debido a esta manifestación, esta tarde los dirigientes del sindicato se reunieron con el Ministerio del Trabajo y la Subsecretaria de Desarrollo Regional (Subdere).
En el encuentro, que se extendió por una hora y media, el gremio conversó el ministro de la Segpres, Juan José Ossa, el subsecretario del Trabajo, Fernando Arab, y la subdere María Paz Troncoso. Tras la conversación, los recolectores terminaron disconformes, por lo que advirtieron con una movilización nacional si la respuesta que entregará esta semana el Ejecutivo no es satisfactoria.
Soto subrayó que el principal objetivo es que “seamos reconocidos como recolectores de basura, para que nos reconozcan las enfermedades profesionales, que es lo más importante”.
“Tenemos muchos trabajadores que padecen invalidez incluso por el hecho de trabajar tantos años en esto, que es un trabajo de alto riesgo, peligroso”, afirmó.
Por ello, “llegó el momento de poner justicia”, sentenció.

