Ante la llegada de Semana Santa, serán cientos de personas llegaran hasta los diferente pescaderías autorizadas de la ciudad, para adquirir pescados y mariscos para consumir en este fin de semana santo.
Para quienes buscaran aprovisionarse de productos del mar, para consumir en familia. Rescatando la tradición, aumenta considerablemente el consumo de pescados, mariscos y limones durante estos días, debido a su alta demanda y sumado a las condiciones meteorológicas como marejadas y la marea roja que afecta a los productos del sur es que aumentaron los precios.
Por estos días podemos encontrar el valor del limón entre los $ 1.500 a 2.000 pesos el kilo, mientras tanto dentro de la variedad de productos del mar, se podrá encontrar Almejas, Choros, Jibias, Ultes, Reineta. Congrio, Salmon, y sobre todo la popular Merluza, siendo esta ultima la más cotizada por la familia, y que cuyo valor bordeara entre los $ 2.000 a 3,000 pesos el Kilo.
Una de las recomendaciones es cómo elegir la Merluza:
- La merluza debe ser grande, con la piel brillante y tensa, los ojos bien abiertos y brillantes y las agallas de color rojo. Su cuerpo debe estar firme y elástico, jamás blando.
- Al momento de comprarla es preferible solicitarle al vendedor que las separe en filetes.
- Ponga atención en la compra de filetes ya cortados, ya que estos han perdido buena parte de sus nutrientes.
En la compra del El Salmón verifique que:
- El salmón rosado se vende comúnmente en rodajas, la carne debe tener un color más rosado que rojo y ser firme con un fresco aroma de mar.
- Si está entero, debe ser firme y brillante, con agallas rojas y ojos transparentes.
- El salmón ahumado tiene que lucir untuoso pero sin ser muy graso, tierno, con aroma a ahumado y color rosa claro, enfriados al vacío.
Además debe tener presente como diferenciar si un pescado está en mal estado.
- cuando usted nota que está apagado o desvaído, seco o áspero al tacto, color sin brillo y a veces con tonalidades extrañas especialmente en la zona ventral.
- Al percibir un olor acre, pútrido y repugnante, hasta nauseabundo.
- Cuando sus agallas presentan un color rojo oscuro sucio a marrón, oscuro sin brillo, con láminas pegadas entre sí, recubiertas de limosidad mal oliente.
- Al ver que sus ojos están hundidos (tanto más cuanto mayor es la alteración), sucios, con una limosidad blanco-amarillenta y mal oliente, pupila hundida, decolorada y hasta blanco lechosa si la alteración está avanzada.
- Si usted nota que su carne es blanda y flácida, fácilmente desprendible de las espinas. Se marcan las impresiones digitales al presionar, desapareciendo tanto más lentamente cuanto mayor es la alteración.
- Si nota sangre bajo la espina dorsal de color pardo a chocolate.
- Al ver que las vísceras están desgarradas en parte, adheridas, con contenido intestinal extendido por el vientre, de color apagado, con mucosidad blanco-amarillenta y olor repugnante.
