Tras el brutal tiroteo protagonizado por el veterinario Osvaldo Campos, quien mató a dos trabajadores del casino Sun Monticello y dejó a otras 4 personas heridas sigue provocando diferentes reacciones.
Ahora son los mismo colegas de Óscar Reyes y Carolina Carreño, los funcionarios fallecidos en el incidente, quienes sacaron la voz para denunciar que el casino habría hecho oídos sordos ante la preocupación de los trabajadores del recinto de juegos sobre la seguridad al interior de éste.
Es que el casino de San Francisco de Mostazal ha vivido este año dos graves casos de clientes que han ingresado con armas de fuego a su interior.
Katherine Camus, funcionaria del casino señaló que, ella había hablado “hace poco más de un mes con el gerente de vigilancia, antes de lo que pasó con el ciudadano pakistaní, y ahora tenía libre el domingo y el lunes me entero lo que había pasado con dos compañeros que fallecen”.
Así mismo Felipe Monje, esposo de Carolina Carreño, la crupier que fue asesinada y que también trabajo en el casino señaló que “nosotros veíamos a los tipos, de repente (…) nos decían que andaban armados, veíamos las pistolas, sabíamos que en algún momento iba a pasar”, agregando que “prácticamente lo tomaban como que fuera algo normal, como que no había ocurrido nada, pero como ya empezaron a ocurrir episodios ahora sí tomaron cartas en el asunto y, esa es la mayor rabia que tenemos nosotros”
