Por cerca de 30 minutos el fiscal jefe de Talca Ángel Ávila expuso al tribunal cada una de las diligencias que desde el mismo día 08 de enero del año pasado comenzaron a realizarse cuando un voraz incendio destruyó gran parte del Mercado Central de Talca. Fueron una veintena de peritajes que incluyó medidas inclusivas como interceptaciones telefónicas además de peritajes técnicos, químicos y planimétricos. Según lo expuesto en la audiencia pública se pudo establecer claramente que el incendio fue intencional, pero debido a los 800 grados de temperatura que alcanzó la combustión fue imposible para los especialistas lograran establecer qué tipo de acelerante fue el que se utilizó, razón por la cual es prácticamente imposible compararlo con alguna muestra y de esta forma vincular a alguien como autor o autora de este incendio.
El tribunal luego de escuchar los alegatos del querellante privado no acogió sus argumentos ante las claras evidencias recopiladas y concordó con el Ministerio Público resaltando que es indesmentible la prueba que da cuenta que es imposible conocer el tipo de combustible utilizado.
“Realizada una investigación que a nosotros nos perece muy acuciosa, puesto que se decretaron diversas medidas incluso intrusivas respecto de la persona que en este caso recaían las sospechas, sin resultados.
Diversos informes periciales químicos en este caso, que son relevantes puesto que no logra establecerse más allá de la existencia de trazas de diésel en dos prendas específicamente de esta persona sospechosa, no logra establecerse presencia de acelerantes en el sito del suceso. De modo tal que no se pudo establecer pericialmente la vinculación entre estas trazas de diésel en la ropa de esta persona sospechosa y en el lugar que se inicia el incendio.
Sin perjuicio de eso, queriendo agotar todos los medios investigativos, decretamos diversas diligencias tendientes a empadronar testigos, ubicar personas que de alguna forma pudieron haber tenido contacto con lo ocurrido el día de los hechos, con tal de formular imputación. A nosotros lo que nos interesaba y nos sigue interesando es descubrir qué es lo que pasó y llevar ante el tribunal a las personas responsables”, manifestó el fiscal Ángel Ávila
Sobre la base de prueba objetiva el tribunal dio cuenta además que lo solicitado por el querellante en torno a diversas diligencias que permitan reabrir la causa, es impertinente al existir – resaltó – peritajes claros y evidentes realizados por la policía que no permitían vincular a alguien con los hechos investigados.
El Ministerio Público reafirmó que ante cualquier nueva evidencia que surja en torno a este incendio será evaluada en su justa medida con el fin de ver la posibilidad de reabrir la causa y lograr establecer quién es él o los autores.
