Curicó.- Un violento asalto a mano armada sufrieron padre e hijo, y un amigo de estos en una automotora ubicada en pleno centro de la Ciudad.
Los Hechos ocurrieron a eso de las 14:30Hrs, cundo ambas personas en compañía de un amigo fueron hasta la automotora Sbarbaro, ubicada en Av. Camilo Henríquez, entre calle Membrillar y Carmen, con la intensión de comprar el soñado automóvil, al llegar hasta el local y comenzar con los tramites de compra del vehículo marca Peugeot , y justo en el momento ser cancelado a través de un documento bancario , la automotora indico que no recibían cheques, por lo que le sugirió que lo fueran a cambiar, para continuar con la compra por que solo recibían dinero en efectivo.
Así es como fueron hasta la sucursal Banco Estado, ubica en las cercanías de la plaza de Armas, los que lograron cambiar el documento, retirando la cifra de 4 millones de pesos, de ahí regresaron hasta la automotora, en el momento de iniciar el pago del negocio, llegaron 3 delincuentes a rostro descubiertos, dos hombres y una mujer con armas de fuego, quienes les arrebataron el bolso con el dinero, cuyo interior también tenía otras especies como Tablet y documentos personales.
Rápidamente un ves que los delincuentes comenzaron con la huida, se dio avisó a personal de carabineros, quienes se encontraban cerca de lugar. Gracias al actuar y con indicaciones de testigos que señalaron que los antisociales habían salido con dirección a la carretera. Fue ahí en las cercanías de quilvo, donde realizaban cambios de vehículo para continuar con la huida, cuando fueron interceptado por carabineros quienes lograron detener a dos de los tres delincuentes, el tercero escapo en otro vehículo `por lo que indica había otra persona más involucrada, el cual huyeron con el dinero.
Los dos delincuentes detenidos por personal de carabineros fueron identificados como I. V. G. y I. S. T. ambos con prontuarios policiales, lo que quedaron detenido y fijado para el control de la detención este miércoles a las 11:00Hrs.
Las personas afectadas aseguran que los delincuentes se encontraban dateados por la forma como se originaron los hecho, mientras tantos atemorizados por la traumática experiencia, buscaran la forma de poder pagar el dinero el cual había sido fruto de un préstamo, para adquirir el auto familiar.
