En la revista especializada Psychological Science fue publicado un estudio que confirmó que nuestro estado de ánimo juega un papel importante en cómo vemos, literalmente, el mundo. En cómo percibimos los colores.
La relación entre las emociones y los colores está presente en muchas expresiones del lenguaje.
“Pensamos que capaz una razón por la que emergen estas teorías es porque realmente hay una conexión entre el humor y la percepción de los colores de una manera diferente”, explicó Christopher Thorstenson, líder de la investigación.
Los investigadores hicieron dos experimentos en los que participaron más de 150 personas. Algunos vieron la escena de la película El Rey León en la que muere Mufasa. Esta escena de unos dos minutos de duración se usa con frecuencia en estudios psicológicos porque induce irresistiblemente a la tristeza.
Los participantes vieron cómo los ojos de Simba, el protagonista, se abrían y llenaban de lágrimas al son de una música triste mientras empujaba con el hocico a su padre moribundo.
Los otros participantes vieron un video de comedia. Después, todos hicieron una prueba de percepción de color, en la que debían identificar los colores en una muestra de tonalidades pálidas que se parecían al gris. Descubrieron que la capacidad para captar los colores de los participantes que vieron imágenes neutras o divertidas se mantenía igual, mientras que los sujetos que habían visto la escena triste tenían problemas para percibir los colores del eje azul-amarillo. Consigno el Nacional
Para los investigadores, la percepción de los colores del eje azul-amarillo está relacionada la dopamina, un neurotransmisor que regula el flujo de información entre las neuronas de nuestro cerebro y nos permite experimentar la sensación de placer.
La dopamina es un elemento clave para la motivación y su deficiencia está asociada a la depresión, la apatía y la falta de motivación.
“Los resultados demuestran que el humor y la emoción pueden afectar cómo vemos el mundo que nos rodea”, dijo Thorstenson.
