En Latinoamérica, Chile se destaca como el país que exige el mayor nivel de ingresos mensuales para ingresar a la elite económica, es decir, la clase alta. Según informa el medio La República, basándose en datos de los centros estadísticos regionales, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en Chile se requiere un salario mensual de aproximadamente US$5.864 para formar parte de la clase alta.
Este dato sitúa a Chile por delante de otros países de la región, con Venezuela en segundo lugar con US$5.560, seguido por México con US$4.266, Perú con US$3.418 y Argentina con US$3.325. En contraste, los países con los requisitos más bajos son Uruguay (US$1.550), Ecuador (US$1.500), Colombia (US$1.020) y Brasil (US$860).
El decano de la facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Uninpahu en Colombia, Michael Ortegón, atribuye la posición de Chile en este ranking al alto costo de vida, influido por factores como el precio de la vivienda, educación y servicios públicos, además de una distribución desigual del ingreso. Según Ortegón, esto refleja las dificultades existentes para acceder a la clase alta en el país.
El análisis revela que solo el 1,8% de la población chilena se encuentra en la elite económica, una cifra considerablemente menor en comparación con países como Uruguay (6%), Argentina (5%), Brasil (5%) y Venezuela (3,7%).
Según el informe del medio colombiano, las disparidades económicas internas persisten a pesar del crecimiento económico en algunos países, lo que ha elevado los ingresos y niveles de vida de sus poblaciones. Sin embargo, Chile experimenta una mayor concentración de la riqueza en una minoría.
A pesar de los informes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que indican un aumento de los salarios reales en octubre, con un incremento del 3,5% en comparación con el mismo mes del año anterior y un 2,8% acumulado en el año, estos están lejos del umbral necesario para acceder a la clase alta.
Según una encuesta del INE realizada en agosto, el salario promedio de los chilenos era de $757.752, equivalente a aproximadamente US$886. Este dato, estancado durante cinco años, deja claro el desafío que enfrentan los trabajadores para alcanzar niveles económicos más altos.
Las cifras del INE también revelan que solo el 2,4% de las personas empleadas reciben un salario igual o superior a los $3 millones (US$3.508), superando el nivel mínimo de remuneración mensual requerido para ingresar a la clase alta en la mayoría de los países de comparación, a excepción de México, Venezuela y, por supuesto, Chile.
Aunque las estadísticas del INE indican que la mayoría de la población ocupada se encuentra en el tramo de ingresos reales de $400.000 a $500.000, equivalentes a US$467 y US$584, la distancia entre estos salarios y los necesarios para ingresar a la clase alta subraya la brecha económica existente en el país.

