Este lunes en las afueras de San Antonio, en la frontera de Texas (EE.UU.) con México, fue encontrado un camión que mantenía al interior del remolque 46 personas fallecidas y otras 16 heridas.
El alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, indicó a medios locales que se trataba de migrantes que habían cruzado la frontera hacinados en el camión.
“Es una tragedia. Son 46 personas que tenían familias y buscaban una mejor vida”, dijo Nirenberg en una rueda de prensa en la que también añadió que el crimen está siendo investigado por las autoridades federales
El alcalde vinculó el suceso a las redes de tráfico humano que operan en la frontera y añadió que espera que los “responsables de poner a estas personas en condiciones infrahumanas sean condenados”.
Según la prensa local, la zona donde se localizó el remolque es un lugar habitual en el que paran vehículos para bajar a inmigrantes tras cruzar la frontera de manera clandestina. Las temperaturas en San Antonio alcanzaron los 40ºC este lunes y las autoridades no saben el tiempo que pasaron los muertos en el interior del camión, que fue abandonado por su conductor minutos antes de que la policía lo encontrara.
Tres personas vinculadas con el suceso han sido detenidas, según confirmó el jefe del Departamento de Policía de San Antonio, William McManus.

