El último informe presentado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) elaborado por centenares de expertos reunidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es terrorífico y demoledor. En todos sus escenarios, en los que pronostica desastres sin precedentes, la temperatura de la Tierra se incrementará 1,5 grados centígrados dentro de nueve años, en el 2030, un decenio antes de lo que se había previsto en el Acuerdo de París firmado en el 2015, ya que las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado de forma acelerada en estos años en lugar de reducirse.
Los expertos concordaron que con “una reducción enérgica y duradera de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero pueden limitar la magnitud del cambio climático”.
Según los cálculos de los científicos, esas reducciones pueden tener beneficios rápidamente para la calidad del aire, pero puede tomar entre 20 y 30 años hasta que las temperaturas de la Tierra se estabilicen.
El informe Cambio Climático aprobado el viernes pasado por los 195 gobiernos que forman parte del citado Grupo, se trata de la primera entrega de las seis que se publicarán hasta el año 2022.
António Guterres, Secretario General de la ONU dijo que este era nada menos que “un código rojo para la humanidad. Las señales de alarma son ensordecedoras y las pruebas son irrefutables”.
El titular de la ONU añadió que “antes de la crucial conferencia sobre el clima COP26, que se celebrará en Glasgow en noviembre, todas las naciones -especialmente las economías avanzadas del G20- deben unirse a la coalición de emisiones netas cero, y reforzar sus promesas de frenar y revertir el calentamiento global, con planes creíbles, concretos y mejorados” que establezcan medidas detalladas en las llamadas Contribuciones Nacionales Determinadas.
El informe proyecta que en las décadas venideras los cambios en el clima aumentarán en todas las regiones.
Entre tales cambios, el informe destaca:
- Intensificación del ciclo del agua. Esto significa lluvias más intensas, inundaciones y sequías más pertinaces
- Cambio en los patrones de lluvias. En las latitudes altas, la precipitación posiblemente aumentará, mientras que se proyecta que decrezca en los zonas subtropicales. La precipitación de los monzones variará, siendo diferente en cada región
- Las áreas costeras verán continuar la subida del nivel del mar a lo largo del siglo XXI, lo que contribuirá a mayores inundaciones en las zonas más bajas y a una mayor erosión. Los fenómenos extremos costeros que antes se producían cada cien años, ahora se registrarán cada año
- Un mayor calentamiento amplificará el deshielo de la capa de permafrost y la pérdida de la nieve de temporada, así como el derretimiento de los glaciares y la pérdida de la capa ártica durante el verano
- Los cambios en el océano conducirán a un calentamiento con mayores olas de calor marinas, la continuación de la acidificación del agua, la reducción de los niveles de oxígeno. Tales cambios, que continuarán a lo largo de todo el siglo, afectarán tanto los ecosistemas marinos y la capacidad de las personas de confiar en ellos
- En las ciudades, algunos aspectos del cambio climático se verán aumentados, como el aumento del calor (las zonas urbanas son de por sí ya más cálidas que sus alrededores, la frecuencia de las inundaciones por las lluvias y el aumento del nivel del mar en las urbes costeras.
